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La política económica ante la crisis mexicana

29/06/2018
02:02
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En los 22 años de 1954 a 1976, el país creció mucho más, con menor inflación, sin devaluaciones, mayor seguridad social, menor delincuencia y generó mucho más obras públicas y empleos que lo realizado en los últimos 36 años de neoliberalismo.

Ahora, la inflación, las devaluaciones, el déficit del gobierno y la deuda pública son muchos mayores que en los años de mayor intervención económica del gobierno de fines de los años setenta y principios de los ochenta, y ni siquiera es posible mantener en operación las obras realizadas en aquel entonces, pero aun así, se pretende continuar con la misma política empobrecedora y de privatización de los servicios esenciales. La política económica actual es la responsable única del enorme endeudamiento externo e interno del gobierno, del estancamiento económico, el desempleo, la inflación y la constante devaluación de la moneda.

Parte esencial de la política económica actual consiste en tratar de controlar la inflación y el tipo de cambio ofreciendo una tasa de interés superior a la norteamericana, la cual frente al estancamiento en que se encuentra la economía nacional, sólo puede ser pagada por el Estado, mismo que en parte acude a contratar más deuda y en parte usa cada vez mayor parte de los impuestos. Por lo mismo, el pago de impuestos es mayor al pago hecho al inicio de los años ochenta de mayor intervención directa del gobierno. Además, gran parte de las actividades que eran desempeñadas por el gobierno y que se trasladaron al sector privado como las carreteras, las guarderías, vigilancia, entre otras, no podrían sobrevivir sin el pago del gobierno, por ello, ahora el gasto del Estado en relación al Producto Nacional también es mayor al gasto de los años ochenta de fuerte intervención pública. El gobierno dejó de ser proveedor para convertirse en consumidor y por tanto pagador de los servicios que en otro tiempo él mismo proporcionaba.

Al aumento de la deuda del Estado se suma la caída severa de sus reservas acumulada desde hace 3 años. En enero de 2015, las reservas eran de 199 mil millones de dólares y en junio del 2018, cayeron a 177 mil millones de dólares. En respuesta el Estado elevó la tasa de interés, siguiendo además el aumento hecho por los Estados Unidos a su tasa de interés.

Del 4 de enero del 2016, al 18 de junio del 2018, la tasa de interés interbancaria (TIIE) de 28 días, pasó de 3.5%, a 7.9 y desde 2016, la tasa de interés mexicana se ha mantenido aproximadamente 6 puntos por encima de la norteamericana.

Pero todo ha salido mal, del 2016 al 2017, la inflación aumentó de 3.4% a 6.8%, y en 2018 se estima una inflación mayor al 5%. El tipo de cambio pasó del 2 de enero del 2015, al 18 de junio del 2018, de 14.8 a 20.69 pesos por dólar, casi 40% de devaluación. La producción nacional (PIB), recibió el mayor impacto negativo del aumento de la tasa de interés. En el 2015, el Producto Interno creció 3.3%; en el 2016, disminuyó su crecimiento al 2.9% y en el primer trimestre del 2018 se estima un crecimiento anualizado de apenas 1.1%.

El aumento de la tasa de interés no está controlando el aumento de los precios, la depreciación de la moneda, ni atrae más capital externo como se esperaba, pero si está causando mayor estancamiento económico y desempleo.

El encarecimiento del dólar no se debe a factores externos como lo expresan diversos comentaristas, el peso mexicano se deteriora porque el país no tiene la suficiente cantidad de dólares para satisfacer la demanda. Y la razón de ello se debe principalmente al enorme pago de utilidades e intereses al capital extranjero.

El déficit comercial de mercancías no es un grave problema este fue en el 2017, de poco más de 10 mil 500 millones de dólares. En cambio en ese mismo año se pagó al exterior por utilidades e intereses más de 37 mil millones de dólares, lo que fue mayor a la inversión extranjera de poco más de 33 mil 700 millones de dólares. A ello se suma la salida registrada en el renglón de Errores y Omisiones por más de 7 mil millones de dólares. Lo que hace un pago total al exterior superior a 40 mil millones de dólares. La consecuencia fue una disminución de las reservas internacionales de casi 5 mil millones de dólares y el consecuente encarecimiento del dólar. De continuar esta tendencia, podrían desencadenarse compras masivas de pánico de dólares que acarrearían devaluaciones e inflación sin control y un estancamiento económico todavía más profundo.

Profesor Titular C.
Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco
Departamento de Producción Económica UAM-Xochimilco
Profesor Titular C. Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco. Departamento de Producción Económica

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