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Zac Taylor no lo podía creer. La prueba es que no tenía idea de cómo festejar.
Y no era para menos. Sus ojos, y los de la multitud en el estadio Paycor, acababan de presenciar un dorado capítulo en la historia de los Playoffs de la NFL .
El defensivo Sam Hubbard protagonizó el regreso a anotación, de un balón suelto, más largo en la historia de la postemporada. Los Bengals de Cincinnati eliminaron a los Ravens de Baltimore (24-17) gracias a una jugada que ya es clásico instantáneo para los actuales campeones en la Conferencia Americana .
Con el marcador empatado a 17, los Ravens parecían encaminados a tomar la ventaja. El quarterback Tyler Huntley intentó anotar por su propia cuenta, pero el linebacker Logan Wilson le quitó el balón, que cayó en las manos de Hubbard, quien recorrió 98 yardas hasta la zona de anotación. Sus 120 kilogramos pesaron menos que el deseo de avanzar a la ronda divisional, donde chocarán con los Bills.
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