Más Información

Tras 50 años, regresa el lobo al bosque; Semarnat anuncia reubicación de la especie en Sierra Madre Occidental

ONU adopta iniciativa de México para frenar la producción de drogas como fentanilo; es contra equipo para crear tabletas y cápsulas

Senadores del PVEM respaldan plan B de Sheinbaum; dicen que hay coincidencias con el "manejo racional de los recursos"

Margo Glantz y Elena Poniatowska conversan sobre literatura, periodismo y feminismo; casi 190 años de historia viva en Coyoacán
Mañana, cuando los Mavericks brinquen a la duela de la Arena Ciudad de México para enfrentar a los Pistons de Detroit, los reflectores estarán puestos en Luka Doncic , vigente Novato del Año en la NBA e indiscutible estrella del equipo de Dallas.
Aunque atraviesa su segundo año en la mejor liga de baloncesto del planeta, el esloveno lleva en su espalda una historia en el Real Madrid, donde coincidió con el máximo referente del basquetbol mexicano en la última época: Gustavo Ayón.
Durante los tres años que compartieron en Chamartín, el nayarita le habló de lo que, sin saberlo, sería su futuro: la National Basketball League ( NBA ).
" Ayón siempre me decía cosas que me ayudaron muchísimo", revela el base de los Mavs, cuya temporada podría posicionarlo como el más joven de la historia de la NBA en ser elegido Jugador Más Valioso cuando llegue junio.
El mexicano, que actualmente milita en el Zenit de San Petersburgo, no se olvida de su tierra, ni de quien un día fue su aprendiz. Los 10 mil 80 kilómetros que lo separan de la duela en la que Doncic se presentará mañana no impidieron que le extendiera la mano como si estuviera en la entrada de su hogar.
"Si necesitas algo cuando estés por México, sólo dímelo", fueron las palabras con las que el Titán le dio la bienvenida a la joven estrella, quien suspira ligeramente y concluye con la mirada puesta en el pasado: "Han sido estupendos años, he pasado muy buenos momentos con él".

Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










