La violencia se volvió a presentar en el y en un partido del Cruz Azul. Esta vez, fue entre aficionados del Necaxa y los policías en las rampas del Coloso de Santa Úrsula.

Cerca de 40 aficionados del Necaxa se colocaron en la cabecera sur del Estadio Azteca, había muchos niños y familias, pero de acuerdo con las nuevas medidas de la Liga MX, están prohibidas las barras visitantes.

Los granaderos se encargaron de retirarlos de la tribuna, pero todo se salió de control en las escaleras y rampas del inmueble. Muchos de los aficionados reclamaban que venían en familia, que no eran barras y exigían quedarse.

Las cosas se fueron calentando cuando los policías comenzaron a sacarlos con los escudos, estos intentaron cerrar uno de los baños para que no se metieran ahí los aficionados de los Rayos, sin importar que había niños adentro.

Aficionados con niños y mujeres cayeron al suelo, pero de inmediato fueron levantados, mientras policías peleaban con otros seguidores. Algunos venían de Aguascalientes.

Un seguidor acusó que los policías le robaron su celular cuando se cayó al piso. Zapatos tirados, playeras en el suelo. La violencia se volvió a presentar en un estadio de la Liga MX. Lamentablemente, otra vez en un encuentro de Cruz Azul.

 

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