Más Información

"Duende machista" eliminó del Plan B principio de paridad constitucional: López Rabadán; apuesta por corregir el "error"

Pódcast busca “difundir ideales" de Morena... pero oculta sus gastos; en Meta desembolsó casi 300 mil pesos

CNTE alista paro de 72 horas en CDMX este 18 de marzo; prevé movilizaciones sobre paseo de la Reforma

Plan B va por recorte de regidores en los municipios del país; prohíbe nepotismo en alcaldías y diputaciones locales
En Coyuca, Guerrero, no había ni señal de teléfono, pero no le importaba a Orbelín Pineda... No la necesitaba.
Él era feliz entre caballos, gallinas, borregos, cerdos... Todos los animales del rancho donde ayudaba a sus papás.
Poco a poco, los caballos y gallinas no fueron suficientes para Orbelín. El balón tomó mayor importancia; tanto, que tuvo que emigrar a Querétaro.
De Coyuca a Querétaro hay exactamente 617.5 kilómetros. Orbelín se aprendió la distancia, siete horas en autobús.
Vino la lucha por llegar, competir con los rivales.
Estuvo en los equipos Sub-15 y Sub-17 de los Gallos Blancos, pero no le llegaba la oportunidad deseada.
Y el aparatito, más que necesario, fue una bendición. Una tarde de agosto de 2014, el teléfono sonó. De inicio, no reconoció la voz, pero en pocos minutos todo se le iluminó. Era el técnico del Querétaro, Ignacio Ambriz, quien lo llamaba para formar parte del plantel.
De ahí en adelante, todo fue más sencillo. Con el Querétaro, comenzó a brillar y eso lo hizo irse al Guadalajara, donde fue campeón; pasó al Cruz Azul, donde también se llevó un título.
Ahora, Orbelín está en Europa, muy lejos de Coyuca, pero el teléfono no lo suelta, pues espera una llamada que lo lleve a Qatar.
Suscríbete aquí para recibir directo en tu correo nuestras newsletters sobre noticias del día, opinión, Qatar 2022 y muchas opciones más.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]












