Se dice que los goles son amores, pero los del jugador galés van más allá de toda alegría; una maldición acompaña las anotaciones del jugador del Arsenal

De preferencia, una que sea definitiva para ir a la Copa del Mundo. Con eso de que todos somos entrenadores, seguro no les costará trabajo

Fue impresentable en todo: cancha, rival y una ciudad que ya está cansada de la explotación que se la hace con este equipo, porque ya no los pelan y el estadio no se llena.