—Todo comenzó con el burdel del abuelo, Frederich Drumpf, nacido en Kallstadt, Alemania, un pueblito alemán, quien con apenas 16 años huyó del servicio militar y llegó a Nueva York. Sin una palabra en inglés, pero dispuesto a todo, incluso cambiarse el nombre a Frederick Trumpf y luego a Trump, para asimilarlo al inglés.