
Salvador Elizondo Pani, su hijo y el regreso a México a finales de 1938 (X)
“Lo primero fue la luz, mucha luz, colores intensos, cielos azules, olores y gente descalza, en Berlín todo era sombrío y frío”

“Lo primero fue la luz, mucha luz, colores intensos, cielos azules, olores y gente descalza, en Berlín todo era sombrío y frío”
Don Salvador Elizondo Pani termina su función de diplomático en Alemania en octubre de 1938

No se dedica don Salvador a tomar fotos personales de la familia, solamente unas cuantas, le interesa sobre todo la arquitectura

Las fotografías de época del álbum familiar nos revelan a un niño que experimenta el aprendizaje simultáneo de dos culturas e idiomas


En 1936, don Salvador Elizondo Pani es nombrado en un puesto en la Embajada de México en Alemania, en pleno nazcismo. Viaja con su esposa, hijito y suegra

Sus fotos dan cuenta de su gran sensibilidad y buen gusto para capturar el ambiente de los lugares que visita y que hoy son testimonio invaluable de un México que se nos fue

Me contaba que su padre en su juventud fue un aven-turero que trabajó de lava-platos y office-boy en Nueva York, que se fue en un barco

Se sabía que mi suegro era un hombre de carácter fuerte, decidido y de principios, capaz de meter a la cárcel a su propio hermano

Contaban con foros, cámaras cinematográficas de última generación, equipos de iluminación, laboratorio para el revelado, salas de grabación para la música...