En Desde la piel de la escritura, cuyo certero título construye cercanía, el autor nos revela el sentido del trabajo literario: la comprensión y la memoria, el otro, lo otro

Admiro su ejercicio de inmovilidad y respeto a piezas de arte que nos circundan y contienen, que nos hacen sentir fervor y esperanza

¿Qué haríamos sin la música, sin las artes plásticas, sin los trazos coreográficos de la danza en cuerpos ductiles, sin el teatro donde se encarnan pasiones, sin los libros que son todo eso?