
En este lugar donde hoy se sienta un señor que vende llaveros y que Porfirio Díaz convirtió en un palacio, murió María Ignacia Rodríguez, amante de Agustín de Iturbide. Curiosamente, la atractiva "Güera" sirvió como modelo para esculpir a una Virgen que aun podemos ver en una iglesia en la calle de Isabel La Católica, en el Centro





