
En el Cárcamo de Dolores, ubicado en Chapultepec, no sólo se puede admirar la obra en honor al agua del muralista Diego Rivera, también es posible escuchar en forma de música la energía del sol, el aire y el agua gracias a un sistema sonoro.

En el Cárcamo de Dolores, ubicado en Chapultepec, no sólo se puede admirar la obra en honor al agua del muralista Diego Rivera, también es posible escuchar en forma de música la energía del sol, el aire y el agua gracias a un sistema sonoro.

La Montaña Rusa de La Feria de Chapultepec ha provocado muertes, demandas, inspirado concursos, disputas políticas y hasta bodas, pero con todo en 1964 fue pionera en temas de seguridad. Hoy, pese a su antigüedad y frente a otros juegos, no tiene competencia.

La actriz y cantante Esperanza Iris fue de las primeras mujeres empresarias y visionarias en tener su propio teatro. Hoy, a casi un siglo de vida, el recinto que lleva su nombre sigue funcionando

El Palacio Chino alguna vez estuvo lleno de joyas y decoraciones que emulaban lejanos paisajes orientales. “Todo era de primera, la gente era muy respetuosa”, recuerda uno de los clientes

El edificio donde se encuentra esta cantina, de más cien años, alguna vez fue convento y un palacio de justicia. Hoy lo ocupan oficinas de la SEP, una iglesia y es sede del Colegio Nacional

Este contador del tiempo clavado en el corazón de avenida Bucareli fue inaugurado en 1910 y aunque fue destruido en un combate de la Decena Trágica fue reconstruido en su totalidad

El edificio que alguna vez fue el grandioso recinto de la pelota vasca, tras más de 20 años de permanecer cerrado luce deteriorado y abandonado; la remodelación parece lejana

La sede de la Fonoteca Nacional es una construcción de más de tres siglos que fue habitada por una célebre arqueóloga estadounidense, por Octavio Paz y, de manera sólo anecdótica, se dice que por el famoso conquistador español

El Sereno, soñoliento y sufrido, soportaba las inclemencias del tiempo y de los personajes nocturnos con tal de cumplir con determinación su misión: resguardar la tranquilidad de las madrugadas para mantener a salvo a los capitalinos

El edificio de Serapio Rendón 76, en la colonia San Rafael, podría confundirse con un castillo, pero no son princesas y caballeros de brillante armadura los habitantes permanentes de la actual sede del IMJUVE, sino espíritus que se aparecen en diferentes zonas del inmueble