
El impulso de ayuda inmediata e incansable ante la tragedia en México es ya una característica de nuestro país, incluso a nivel internacional. Los recientes derrumbes causados por los recientes temblores han hecho que estos gestos de solidaridad de la población civil, sobre todo de jóvenes, se hagan presentes en las calles, escenas de 1985 que parecieran repetirse.












