
En el Porfiriato, el suicidio de mujeres jóvenes se justificaba como obra de la locura o por su falta de moral, desprestigiando a sus familias. En uno de estos casos se vio implicado, sin pruebas, el famoso torero de la época Rodolfo Gaona. Otro famoso suicidio se registró en Chapultepec en 1909












