
La frase proviene del lenguaje popular que se manifiesta en los barrios más bravos de la Ciudad de México. Ésta se ha transformado con el paso del tiempo; antes se decía “ya colgó los zapatos”, pues en nuestro país el uso de tenis se popularizó hasta los años 70. EL UNIVERSAL salió a las calles para saber qué significado tiene para los capitalinos el colgar zapatos a los cables de luz












