El plan de Obama buscaba permitir que 4 millones de personas - que residían ilegalmente en Estados Unidos al menos desde el 2010, no presentaban antecedentes criminales y tenían hijos que eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes - ingresaran en un programa que los protegía de la deportación y recibieran permisos de trabajo

"Ustedes vinieron aquí por las mismas razones que todos los migrantes, para lograr una vida mejor. Gracias por hacer grande este país", dijo el mandatario durante la 39 Gala del Instituto del Caucus Hispano del Congreso, que celebra hoy el comienzo del Mes de la Herencia Hispana en el país