El atentado en Manchester, en el que la mayoría de las víctimas eran jóvenes, evidencia que para los yihadistas no hay límites. Su objetivo es causar el mayor pánico posible y su modo de actuar hace cada vez más difícil detenerlos. Mientras existan motivaciones, el extremismo seguirá ahí

Si EU es empujado a seguir respondiendo a Al-Assad, el peligro de un incidente es real