Inquieta demasiado que la Cofepris, como casi todo el cuerpo del Estado Mexicano, se convierte, bajo la batuta totalitaria y centralista, en un florero de baratijas

Apuestan a una economía chiquita, confinada, de mercadito interno y no más, que tenga el menor contacto con el mundo, le apuestan a un sistema energético de antaño