El país se hunde en la peor depresión económica y López inventa otro índice para medir la felicidad y el bienestar del alma… El país empieza a enfermar de gravedad y López cuenta un chiste: érase una vez una boa

Nadie quiere que los recursos que ha generado terminen como la zanahoria que manipula votaciones, pero muchos ricos de México, ricos de verdad, estarían felices de apoyar al país, si tan solo hubiera certeza y confianza, esa misma que al presidente le fascina destruir