Nuestro presidente padece un peligroso delirio de emperador y nadie parece tener el valor de contrariarlo, ya no lo respetan, le temen. Él es México. Él es el pueblo

El Gobierno, los gobiernos, tienen pavor del movimiento feminista. Las mujeres tienen miedo de salir a respirar en las calles. Los hombres también tenemos miedo por ellas

Sheinbaum podría llevar la batuta de cómo vacunar en el epicentro de la pandemia, pero el poder es canijo, nadie quiere hacer enfadar al vecino de Palacio Nacional