La furia social puede ser bienintencionada y generar cambios positivos, pero también puede volverse destructiva y maligna, sobre todo si la movilización popular queda en manos de dirigentes demagogos

La música, el esparcimiento y las ingeniosas ocurrencias permiten compensar (así sea temporalmente) muchas de las adversidades cotidianas y alcanzar un nivel de fuga capaz de generar una sensación de aparente felicidad