Más de 70 países apoyan el combate a los radicales islámicos, quienes en su intento de formar un nuevo califato, han asesinado a miles de personas. La mayoría de estas naciones forman parte de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

La ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, defiende la constitución de una “alianza política temporal” en la que participen todas los enemigos del autodenominado Estado Islámico (EI) para acabar con este grupo terrorista.