Con el éxito de la segunda con-vocatoria en la bolsa tras llenar elZócalo y plazas de otras ciudadesdel país, surgió la misma duda dehace 3 meses: ¿qué sigue?

El dolor busca salidas y, de no encon-trarlas, nos intoxica el cuerpo. Setiene que echar fuera, o se somati-zará en dolencias y enfermedades