En poco se diferencian las políticas de odio que asumen grupos como el Estado Islámico o sectores estadounidenses que rechazan al que llega de fuera o al que tiene diferente color de piel

La vida de miles de personas no puede ser menospreciada por funcionarios corruptos y empresarios inmobiliarios que regatean la seguridad estructural de los inmuebles para llenar sus bolsillos