Los miembros de la Coordinadora han sido maestros en el arte de besar el borde del estallido, para luego regresarse a sus comunidades con las bolsas llenas a contar que todo valió la pena

Si en Latinoamérica se exigiera a los presidentes con el mismo rigor con que fue medida Dilma Rousseff en Brasil, no estarían en el poder Peña Nieto, Santos, Macri, Maduro, Evo, Correa,Ortega, Bachelet, Humala…