No tiene que demostrarle nada nadie, más de 10 años brillando en la élite lo ponen en la misma mesa que Pelé y Maradona, como los tres más grandes de la historia

Hoy, Messi sigue mostrando rebeldía. Pero con la pelota. A sus 34 años sigue queriendo jugar siempre y, contrario a su costumbre con el cuadro nacional, no desaparece