La trascendencia del hallazgo es inmensa. La versión oficial postuló que todos los estudiantes habían sido reducidos a cenizas en el Basurero de Cocula; sólo se acotó esta posición cuando el GIEI evidenció que la prueba científica no la sustentaba. El hallazgo de un resto óseo en un lugar diverso termina por confirmar que la PGR forzó la evidencia para situar a todos los normalistas en un solo paradero final y así ofrecer una versión que cerrara políticamente el caso.

El 13 de diciembre de 2014, dos meses y medio después de la trágica noche del 26 y 27 de septiembre, cuando 43 jóvenes estudiantes de Ayotzinapa fueron levantados y asesinados por policías de Iguala, Cocula, Huitzuco, y sicarios de Guerreros Unidos, el reportero de EL UNIVERSAL, Dennis A. García, fue a un lugar de elocuente nombre: La Barranca de la Carnicería, ubicada a menos de dos kilómetros del Basurero de Cocula, según calcularon ese día los guías del periodista. Dennis llegó ahí con miembr