Hay maderas que no agarran el barniz; perro viejo, no aprende truco nuevo; tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe; no hay que tentarle los hue... al león; al que obra mal, se le pudre el tamal.

Hoy, será muy fácil ser carroña. La vida del buitre es ver una presa aniquilada para ir a abastecerse, comer y saciar sus necesidades. Al que le quede el saco, no sólo que se lo ponga, sino que lo lleve a la tintorería.