Para resarcir la credibilidad perdida por las trampas detectadas o denunciadas en los exámenes de admisión que aspirantes a ingresar presentaron por primera vez en línea, la UNAM decidió aplicar uno más de control, de manera presencial, del que resultarán los admitidos al nuevo ciclo escolar.
Esta decisión, anunciada el pasado viernes 31 de julio por la Comisión Técnica de Expertos creada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas para investigar las anomalías del proceso de admisión en línea, planteó una salida momentánea a la crisis, pero sin que aún determine bien a bien lo que la detonó.
Continuará -según informó- con sus investigaciones y análisis, pero una de las conclusiones a las que han llegado expertos independientes, no puede más que causar pesadumbre: 80 por ciento de los 21 mil 962 estudiantes que pasaron el examen de admisión, es decir, 17 mil 570, recibieron algún tipo de ayuda, de acuerdo con el análisis del físico matemático Raúl Rojas, de la Universidad Libre de Berlín.
No toda ayuda, por supuesto, es ilegal o tramposa. Una ayuda es, por ejemplo, la que aportan los cursos de preparación para el examen, que ofrecen diversas instancias particulares. El doctor Rojas estima, al diferenciar el tipo de ayuda, que 50 por ciento de los sustentantes no hicieron trampa, de lo que se infiere que el otro 50 por ciento (diez mil 981) sí.
Un dato más de su análisis estadístico que resultó de comparar la distribución de puntajes del examen de admisión de este año con el comportamiento estable registrado entre 2021 y 2025, es que alrededor de 91% de los aspirantes que alcanzaron el puntaje de ingreso, pertenecería a un grupo con resultados atípicos, compatibles con la hipótesis de haber recibido ayuda externa durante la prueba que por primera vez fue totalmente en línea.
Al respecto, la consultora independiente Supraversity, mediante un análisis hecho con inteligencia artificial (IA) hace esta precisión sin duda pertinente: “Decir que 91 por ciento de los aceptados hizo trampa, sería una tergiversación de la fuente. Lo que estas cifras sí sostienen es que la mayor parte de la población admitida se ubica en un régimen de comportamiento que no existía en ninguna de las cinco aplicaciones previas, lo que es una afirmación sobre la validez del instrumento, no sobre la conducta de ninguna persona en particular”.
No sería justo medir con el mismo rasero a los 21 mil 962 estudiantes que lograron el puntaje necesario para ser admitidos. Miles de ellos, sin duda, se prepararon y esforzaron para conseguirlo honorablemente. Pero véase este otro dato de alarma:
El examen de admisión para estudiar medicina en Ciudad Universitaria, la carrera más demandada de la UNAM, registró este año un comportamiento atípico del que forman parte 98.2 por ciento de los aspirantes aceptados, según el análisis del también matemático Arturo Erdély, quien llegó a dicha conclusión mediante un modelo probabilístico construido con los resultados oficiales publicados por la Dirección General de Administración Escolar (DGAE).
Por lo que se sabe hasta ahora, la causa dominante más probable de las irregularidades detectadas en el examen de admisión no fue el uso de la inteligencia artificial generativa en vivo, sino el conocimiento previo de los reactivos por aplicación escalonada del examen, ya que resulta imposible pensar en una sola sesión para que lo presenten 158 mil 712 sustentantes.
El indicio decisivo no es el de los puntajes altos, sino el de los puntajes cercanos a cero. Por ejemplo, en Medicina los puntajes cero pasaron de menos de cinco casos en 2025 a más de 15 en 2026. Con cuatro o cinco opciones por reactivo, el azar puro produce entre 24 y 30 aciertos, así que obtener cero requiere no responder. Esa es -dicen los expertos- la firma de un recolector: alguien que se registró para fotografiar reactivos y distribuirlos a las tandas siguientes.
Esta crisis de credibilidad en la UNAM, acaso la más severa de la que se tenga registro en su historia reciente, ya hizo rodar una cabeza, la de la secretaria general Patricia Dávila Aranda, primera mujer en llegar a esa posición directiva de la máxima casa de estudios.
Por permitir que estallara y no revertirla, el rector Leonardo Lomelí Venegas le reclamó a Dávila Aranda a principios de la semana. Después le pidió la renuncia, lo que confirma lo obvio: fue ella el fusible que evitó que la descarga fundiera al rector.
Lomelí Vanegas nombró para sustituirla en el cargo al exdirector de la Facultad de Odontología, Javier de la Fuente Hernández, hombre de gran cercanía y todas las confianzas del rector. De ese círculo cercanísimo no era Patricia Dávila Aranda, quien también contendió por la rectoría y es una académica universitaria de primerísimo nivel a quien ahora hacen a un lado.
La UNAM definirá en las próximas horas cuándo y dónde se aplicará el examen presencial de control que contendrá 120 preguntas. Deberán presentarlo aproximadamente 58 mil aspirantes: los 21 mil 962 que lograron la admisión con el examen en línea y unos 36 mil más de entre los 132 mil 38 que no lograron pasar, pero que alcanzaron puntajes equivalentes o superiores a los mínimos históricos de ingreso registrados para la misma carrera, plantel y modalidad entre 2021 y 2026.
En medio de todo esto hay un problema de fondo revelado por evidencia testimonial y digital: las confesiones públicas en redes, los tutoriales operativos con cámara girada 180 grados, audífonos ocultos bajo cabello largo, pantalla compartida con un tercero dictando respuestas, monitores secundarios fuera de encuadre y explotación de puntos ciegos; mercado negro estructurado, guías y bancos de reactivos entre 200 y mil 500 pesos; suplantación de identidad hasta cuatro mil pesos; y “paquetes de ingreso” entre veinte mil y cincuenta mil pesos comercializados bajo el nombre “Paque te quedes”, así como canales: WhatsApp para captación, Telegram para asistencia en tiempo real durante la aplicación y Facebook para distribución de reactivos.
Falta por saber, asimismo, cómo y por qué fallaron todos o algunos de los dieciséis mecanismos de supervisión y seguridad mediante inteligencia artificial ofrecidos por Territorium Life, la empresa contratada para la aplicación en línea del examen de admisión.
Instantáneas:
1. LA EMPRESA DEL EXAMEN FALLIDO. Ahora que su nombre salió a relucir por ser la proveedora tecnológica en el proceso de admisión a licenciaturas de la UNAM, buscamos información sobre la empresa Territorium Life que, según se sabe, cobró 101 millones de pesos por la aplicación en línea del examen. Se trata de una compañía de origen mexicano, con buenas referencias en tecnología educativa a nivel internacional. Fue fundada en 2012 por dos estudiantes: Guillermo Elizondo y Gerardo Sáenz. Tiene oficinas y equipos de trabajo en la CDMX, San Antonio, Texas y Washington, D.C. Entre sus clientes están poco más de 300 universidades de Estados Unidos y otras alrededor del mundo en las que fue pionera en la emisión de credenciales digitales verificables. En 2023 la empresa fue galardonada con el Future Finder Challenge del Departamento de Educación de los Estados Unidos, por sus programas innovadores. Otro dato que llama la atención es que operó el National Benchmark Test de Sudáfrica, es decir, el examen de admisión a la universidad de ese país. ¿Será posible que una empresa con esa trayectoria y experiencia tecnológica no haya podido en la UNAM aplicar los controles necesarios para evitar las presuntas trampas cometidas en el examen de selección aplicado por primera vez en línea? Como que hay algo que no cuadra.
2. ¿NEOMILLONARIOS PRIISTAS? Ya a nadie sorprende en nuestro país que los hijos de un servidor público de carrera aparezcan veinte años después con un patrimonio de cientos de millones de dólares. Nadie pregunta cómo lo hicieron y nadie investiga. Manuel Cadena Morales hizo una carrera política consistente: fue un cuadro priista mexiquense que ocupó la secretaría general del gobierno de Arturo Montiel Rojas (1999-2005), la subsecretaría de Gobernación en el tramo final del gobierno de Enrique Peña Nieto (2018) y una diputación y una senaduría más por compromiso con su larga militancia partidista. Nunca dio el salto a la escena nacional y se quedó, siempre, como un político local. Pero sus hijos José Manuel y Carlos Alberto Cadena Ortiz de Montellano, se presentan hoy como empresarios con negocios millonarios en el sector inmobiliario. La pregunta es ¿de dónde salió el capital semilla, si el origen familiar es el servicio público? En los corrillos mexiquenses la respuesta es buscada invariablemente en un mismo lugar: el CUSAEM, un cuerpo de seguridad auxiliar del Edomex que opera, en los hechos, como una especie de franquicia privada de la policía estatal con personal público y opacidad privada, de acuerdo con señalamientos hechos por auditores y periodistas durante más de una década, sin que nadie haya ofrecido todavía una explicación completa. En meses recientes, la familia Cadena Ortiz de Montellano utilizó una participación minoritaria del 4% en empresas relacionadas con la familia Rangel de Alba para obtener, ante el Juzgado 24 de lo Civil de la Ciudad de México, medidas precautorias cuyo efecto práctico buscaba paralizar la operación corporativa de CIBanco, CI Casa de Bolsa y el hospital HMG Coyoacán. Las medidas se vinieron abajo por su propia fragilidad: carecían del sustento jurídico material que las sostuviera. Se cayeron solas. Alguien les hizo creer que tenían un negocio enfrente. Lo que tienen enfrente hoy son denuncias en el fuero local y federal.
3. DE GIRA POR OAXACA estuvo ayer la presidenta Claudia Sheinbaum. Hizo un reconocimiento a la política pública de protección al maíz implementada en esa entidad por el gobernador Salomón Jara Cruz, por ser la única en el país que protege e impulsa el maíz nativo. Se trata de un programa que representa un apoyo importante para el campo, una estrategia comunitaria del gobierno de México bajo el Plan Nacional de Maíz Nativo “El maíz es la raíz” que se aplicará a nivel nacional. Mediante ella se otorgará capital semilla para equipo, uso colectivo y mantenimiento de herramientas y maquinaria ligera agroecológica.
4. REAPARECIÓ FÉLIX. El que anduvo fuera del ojo público por problemas de salud durante las últimas semanas fue Félix Salgado Macedonio. El senador guerrerense informó a través de sus redes sociales que tuvo una infección dental que requirió atención médica de urgencia, que ya se encuentra en recuperación y que retomará sus asambleas informativas con simpatizantes de Morena hasta el próximo domingo 9 de agosto en la región Tierra Caliente del estado, en el zócalo de Ciudad Altamirano, cabecera municipal de Pungarabato.
5. POR VACACIONES DE quien esto escribe no habrá Gran Angular los próximos días 7 y 9 de agosto. Reanudaremos el viernes 14. Hasta entonces.
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