Texto: Liza Luna
El mundial 2026 ya está en sus últimas horas y ¡vaya recuerdos que deja atrás! La posibilidad de ver los partidos en pantallas gigantes ubicadas en plazas o avenidas, en cines o restaurantes, en nuestros hogares con televisiones de 80 pulgadas o a través del celular son privilegios únicos.
Pero, en el siglo pasado, la oportunidad de ver un encuentro mundialista dependía de una pequeña caja parlante de bulbos que era la televisión a blanco y negro, muchas veces con mala recepción. Conforme avanzó la tecnología televisiva, las Copas del Mundo se disfrutaron mucho más.
Lee también Las protestas que rodearon al México 86
En este Mochilazo en el Tiempo veremos postales que dejó el mundial México 1986, apodada “la fiesta de la televisión”, con aficionados reunidos en las calles para ver los partidos en pantallas muy chicas.



La relación entre el Campeonato Mundial de Fútbol y la televisión se remonta a 1954, primera ocasión en que una justa mundialista se transmitió por la pantalla chica.
Según datos de la FIFA, el encuentro que inauguró aquella transmisión televisiva fue Yugoslavia vs. Francia, el 16 de junio de 1954 desde Suiza. En ese entonces sólo llegó a 90 millones de televisores europeos en blanco y negro, gracias a EUROVISION.
"Cientos de miles de personas, millones más bien, siguieron los partidos en plazas públicas o en cafeterías [europeas] que tenían televisión [...] y fueron las precursoras de las pantallas gigantes en espacios públicos de las que disfrutamos hoy en día", se leyó en un reporte de la organización futbolística.
Lee también El golazo de Negrete en el México 86 y su actuación en el partido FIFA-UNICEF
México también formó parte de la historia temprana de las transmisiones mundialistas, pues la Copa de Fútbol de 1970 fue la primera en emitirse a colores a todo el mundo... aunque tener una tele a color era poco común en ese entonces.



Para 1986, la TV ya era un aparato esencial para las familias. Todavía se vendían aparatos de imagen a blanco y negro, pero la televisión a color dominó la mayoría de los hogares; sin olvidar la creciente popularidad de televisores portátiles o de bolsillo, con funcionamiento a base de baterías, con su propia antena e ideales para ver cualquier programa en cualquier lugar.
Una televisión SONY, HITACHI o MAJESTIC en 1986 podía costar desde los 86 mil hasta 300 mil pesos de ese entonces. En una comparativa actual, sería como pagar 46 pesitos por un aparato a blanco y negro de 12 pulgadas, o desembolsar mil 600 por un televisor de 14 pulgadas a color y con control remoto.
Para nuestra segunda ocasión como anfitriones mundialistas, en 1986, la transmisión televisiva de todos los partidos quedó a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en unión con Televisa. De ahí surgió Teleméxico, encargada de vender los derechos de emisión al resto del mundo.
A fin de cumplir con las solicitudes en diferentes continentes, Teleméxico recurrió a los satélites Morelos I y Morelos II, con transmisión garantizada a 150 países.
Lee también Los “espacios de sana diversión” durante el mundial México 1986
A pesar de la innovación tecnológica de la época, la dependencia mexicana enfrentó incesantes quejas sobre su transmisión del mundial, pues la imagen o sonido tenían numerosas fallas y las televisoras internacionales debían improvisar soluciones para no molestar a sus audiencias.
Según datos de la FIFA, el mundial México 86 alcanzó el récord de mil 700 millones de televidentes en todo el mundo, más otros mil 500 millones de radioescuchas. Tan sólo el partido inaugural entre Bulgaria vs. Italia llegó a 550 millones de televisores.




En nuestra edición del 8 de julio de 1986, a pocos días de finalizado el mundial, se recuperaron las conclusiones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes sobre sus transmisiones mundialistas. Según sus datos, se emitieron 10 mil horas de imagen y sonido con una efectividad del 99.99%, es decir, “con escasos minutos de suspensión de señal”, contrario a las quejas de televisoras internacionales.
"El público televidente de los cinco continentes fue servido con el eficiente trabajo de la red de telecomunicaciones mexicana del gobierno federal", afirmó el entonces secretario, Javier Jiménez Spriú. Por su parte, la FIFA declaró ganancias por 90 millones de dólares tan sólo por concepto de derechos de televisión.
La Copa de Fútbol 1986 fue un antes y un después en el consumo televisivo de los mundiales, pues confirmó que la pantalla chica sería su mejor aliada para llegar a la mayoría del mundo.
No importó que estuvieran fuera de casa, trabajando, en la calle o en medio del tráfico, los fanáticos del balompié confiaron en que la televisión los mantendría cerca de su selección... eso si no fallaba la señal.



Fuentes:
Hemeroteca EL UNIVERSAL
FIFA - FIFA World Cup México '86, Official Report
s.a. (31 diciembre 2024). El Milagro de Berna y el primer mundial retransmitido por televisión. En FIFA.







