Texto: Liza Luna

El ya está en sus últimas horas y ¡vaya recuerdos que deja atrás! La posibilidad de ver los partidos en pantallas gigantes ubicadas en plazas o avenidas, en cines o restaurantes, en nuestros hogares con televisiones de 80 pulgadas o a través del celular son privilegios únicos.

Pero, en el siglo pasado, la oportunidad de ver un encuentro mundialista dependía de una pequeña caja parlante de bulbos que era la televisión a blanco y negro, muchas veces con mala recepción. Conforme avanzó la tecnología televisiva, las Copas del Mundo se disfrutaron mucho más.

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En este Mochilazo en el Tiempo veremos postales que dejó el mundial México 1986, apodada “la fiesta de la televisión”, con aficionados reunidos en las calles para ver los partidos en pantallas muy chicas.

Aunque la televisión dominó el mundial de 1986, la radio mantuvo una buena cantidad de radioescuchas durante los partidos. En la imagen, un empleado del Departamento de Limpia del entonces DF, a un costado de Palacio Nacional, escuchando la narración del México vs. Bélgica. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Aunque la televisión dominó el mundial de 1986, la radio mantuvo una buena cantidad de radioescuchas durante los partidos. En la imagen, un empleado del Departamento de Limpia del entonces DF, a un costado de Palacio Nacional, escuchando la narración del México vs. Bélgica. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Un vendedor de gelatinas, en el Centro Histórico, se mantuvo atento de su puesto y del partido México vs. Bélgica, el 3 de junio de 1986. Durante los juegos de la Selección Mexicana, era común ver algunos transeúntes con su radio portátil pegada a la oreja, a falta de una televisión. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Un vendedor de gelatinas, en el Centro Histórico, se mantuvo atento de su puesto y del partido México vs. Bélgica, el 3 de junio de 1986. Durante los juegos de la Selección Mexicana, era común ver algunos transeúntes con su radio portátil pegada a la oreja, a falta de una televisión. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Aficionado con su radio portátil y audífonos bien puestos, afuera del Estadio Azteca, durante el partido México vs. Irak, 11 de junio de 1986. Estaciones como la XEB y XEVOZ tuvieron la exclusiva para transmitir los encuentros en vivo, transmitiendo desde los recintos mundialistas. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Aficionado con su radio portátil y audífonos bien puestos, afuera del Estadio Azteca, durante el partido México vs. Irak, 11 de junio de 1986. Estaciones como la XEB y XEVOZ tuvieron la exclusiva para transmitir los encuentros en vivo, transmitiendo desde los recintos mundialistas. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.

La relación entre el Campeonato Mundial de Fútbol y la televisión se remonta a 1954, primera ocasión en que una justa mundialista se transmitió por la pantalla chica.

Según datos de la FIFA, el encuentro que inauguró aquella transmisión televisiva fue Yugoslavia vs. Francia, el 16 de junio de 1954 desde Suiza. En ese entonces sólo llegó a 90 millones de televisores europeos en blanco y negro, gracias a EUROVISION.

"Cientos de miles de personas, millones más bien, siguieron los partidos en plazas públicas o en cafeterías [europeas] que tenían televisión [...] y fueron las precursoras de las pantallas gigantes en espacios públicos de las que disfrutamos hoy en día", se leyó en un reporte de la organización futbolística.

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México también formó parte de la historia temprana de las transmisiones mundialistas, pues la Copa de Fútbol de 1970 fue la primera en emitirse a colores a todo el mundo... aunque tener una tele a color era poco común en ese entonces.

Corresponsales extranjeros viendo el partido México vs. Bélgica, del 3 de junio de 1986, desde el Centro Internacional de Prensa en el DF. Según datos de la FIFA, el mundial México 86 tuvo una audiencia de mil millones 700 mil televidentes en todo el mundo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Corresponsales extranjeros viendo el partido México vs. Bélgica, del 3 de junio de 1986, desde el Centro Internacional de Prensa en el DF. Según datos de la FIFA, el mundial México 86 tuvo una audiencia de mil millones 700 mil televidentes en todo el mundo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Aficionados mexicanos viendo el México vs. Alemania Federal, 21 de junio de 1986, desde su casa. Para ese entonces, los televisores a color rebasaron los 250 mil pesos, lo que hoy se traduciría a mil 300 pesos; la temporada mundialista elevó las ventas de estos aparatos. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Aficionados mexicanos viendo el México vs. Alemania Federal, 21 de junio de 1986, desde su casa. Para ese entonces, los televisores a color rebasaron los 250 mil pesos, lo que hoy se traduciría a mil 300 pesos; la temporada mundialista elevó las ventas de estos aparatos. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Grupo de aficionados de la Selección Mexicana viendo el encuentro México vs. Bélgica en un puesto de tortas, 3 de junio de 1986. Según reportó este diario, era común que negocios ambulantes tuvieran un cúmulo de personas a su alrededor si tenían una televisión sintonizando con el partido, aunque pocos eran los que consumían algo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Grupo de aficionados de la Selección Mexicana viendo el encuentro México vs. Bélgica en un puesto de tortas, 3 de junio de 1986. Según reportó este diario, era común que negocios ambulantes tuvieran un cúmulo de personas a su alrededor si tenían una televisión sintonizando con el partido, aunque pocos eran los que consumían algo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.

Para 1986, la TV ya era un aparato esencial para las familias. Todavía se vendían aparatos de imagen a blanco y negro, pero la televisión a color dominó la mayoría de los hogares; sin olvidar la creciente popularidad de televisores portátiles o de bolsillo, con funcionamiento a base de baterías, con su propia antena e ideales para ver cualquier programa en cualquier lugar.

Una televisión SONY, HITACHI o MAJESTIC en 1986 podía costar desde los 86 mil hasta 300 mil pesos de ese entonces. En una comparativa actual, sería como pagar 46 pesitos por un aparato a blanco y negro de 12 pulgadas, o desembolsar mil 600 por un televisor de 14 pulgadas a color y con control remoto.

Para nuestra segunda ocasión como anfitriones mundialistas, en 1986, la transmisión televisiva de todos los partidos quedó a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en unión con Televisa. De ahí surgió Teleméxico, encargada de vender los derechos de emisión al resto del mundo.

A fin de cumplir con las solicitudes en diferentes continentes, Teleméxico recurrió a los satélites Morelos I y Morelos II, con transmisión garantizada a 150 países.

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A pesar de la innovación tecnológica de la época, la dependencia mexicana enfrentó incesantes quejas sobre su transmisión del mundial, pues la imagen o sonido tenían numerosas fallas y las televisoras internacionales debían improvisar soluciones para no molestar a sus audiencias.

Según datos de la FIFA, el mundial México 86 alcanzó el récord de mil 700 millones de televidentes en todo el mundo, más otros mil 500 millones de radioescuchas. Tan sólo el partido inaugural entre Bulgaria vs. Italia llegó a 550 millones de televisores.

Aficionados en un puesto de revistas observando el partido México vs. Bélgica, 3 de junio de 1986. Entre la oferta de televisores para esa época estaban los modelos portátiles o de bolsillo, con pantallas de 2.6 a 4 pulgadas, a blanco y negro o color; estos aparatos cubrieron las calles durante el mundial. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Aficionados en un puesto de revistas observando el partido México vs. Bélgica, 3 de junio de 1986. Entre la oferta de televisores para esa época estaban los modelos portátiles o de bolsillo, con pantallas de 2.6 a 4 pulgadas, a blanco y negro o color; estos aparatos cubrieron las calles durante el mundial. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Capitalinos en la esquina de Paseo de la Reforma y París, observando la inauguración del mundial México 86 en una televisión portátil. Durante la justa mundialista de 1986, un hombre en Suecia demandó a las televisoras locales, tras afirmar que la extensa transmisión de partidos afectaba la unión conyugal: "60 horas de mundial durante todo junio es demasiado frustrante para nuestras esposas", comentó. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Capitalinos en la esquina de Paseo de la Reforma y París, observando la inauguración del mundial México 86 en una televisión portátil. Durante la justa mundialista de 1986, un hombre en Suecia demandó a las televisoras locales, tras afirmar que la extensa transmisión de partidos afectaba la unión conyugal: "60 horas de mundial durante todo junio es demasiado frustrante para nuestras esposas", comentó. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Aficionados en una cantina viendo el México vs. Alemania Federal, 21 de junio de 1986. A consideración del periodista italiano, Lino Cascioli (corresponsal en los mundiales de 1970 y 1986), la primera Copa jugada en nuestro país era "una fiesta del pueblo" y la segunda resultó "una fiesta de la televisión". Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Aficionados en una cantina viendo el México vs. Alemania Federal, 21 de junio de 1986. A consideración del periodista italiano, Lino Cascioli (corresponsal en los mundiales de 1970 y 1986), la primera Copa jugada en nuestro país era "una fiesta del pueblo" y la segunda resultó "una fiesta de la televisión". Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Vendedores de fayuca en República del Salvador, usando su propia mercancía para ver el partido México vs. Bélgica, 3 de junio 1986. En ese entonces, no sólo se vendía una televisión según su calidad de imagen o sonido; también importaba si tenía manija para transportarse, pues muchos mexicanos solían sacar sus aparatos para ver el mundial con vecinos o amigos. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Vendedores de fayuca en República del Salvador, usando su propia mercancía para ver el partido México vs. Bélgica, 3 de junio 1986. En ese entonces, no sólo se vendía una televisión según su calidad de imagen o sonido; también importaba si tenía manija para transportarse, pues muchos mexicanos solían sacar sus aparatos para ver el mundial con vecinos o amigos. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.

En nuestra edición del 8 de julio de 1986, a pocos días de finalizado el mundial, se recuperaron las conclusiones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes sobre sus transmisiones mundialistas. Según sus datos, se emitieron 10 mil horas de imagen y sonido con una efectividad del 99.99%, es decir, “con escasos minutos de suspensión de señal”, contrario a las quejas de televisoras internacionales.

"El público televidente de los cinco continentes fue servido con el eficiente trabajo de la red de telecomunicaciones mexicana del gobierno federal", afirmó el entonces secretario, Javier Jiménez Spriú. Por su parte, la FIFA declaró ganancias por 90 millones de dólares tan sólo por concepto de derechos de televisión.

La Copa de Fútbol 1986 fue un antes y un después en el consumo televisivo de los mundiales, pues confirmó que la pantalla chica sería su mejor aliada para llegar a la mayoría del mundo.

No importó que estuvieran fuera de casa, trabajando, en la calle o en medio del tráfico, los fanáticos del balompié confiaron en que la televisión los mantendría cerca de su selección... eso si no fallaba la señal.

Capitalinos viendo la inauguración del mundial México 86 en una pequeña televisión blanco y negro, en un estacionamiento. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes y Televisa se unieron para formar Teleméxico, un sistema de transmisión internacional exclusivo para el mundial de 1986. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
Capitalinos viendo la inauguración del mundial México 86 en una pequeña televisión blanco y negro, en un estacionamiento. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes y Televisa se unieron para formar Teleméxico, un sistema de transmisión internacional exclusivo para el mundial de 1986. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.
No todas las familias tenían una televisión adecuada para ver los partidos o no todos tenían posibilidad de estar en sus casas al momento de un encuentro mundialista; por ello, un capitalino se solidarizó con sus vecinos y sacó su televisor para ver juntos el México vs. Bélgica, 3 de junio de 1986. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
No todas las familias tenían una televisión adecuada para ver los partidos o no todos tenían posibilidad de estar en sus casas al momento de un encuentro mundialista; por ello, un capitalino se solidarizó con sus vecinos y sacó su televisor para ver juntos el México vs. Bélgica, 3 de junio de 1986. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Anuncio de venta de televisores previo al mundial México 86. Los precios variaban según el modelo, pues había aparatos a blanco y negro, con tamaño reducido y sin control remoto, o estaban los más nuevos, con pantalla más grande, a color y con mando a distancia. Foto: Hemeroteca EL UNIVERSAL.
Anuncio de venta de televisores previo al mundial México 86. Los precios variaban según el modelo, pues había aparatos a blanco y negro, con tamaño reducido y sin control remoto, o estaban los más nuevos, con pantalla más grande, a color y con mando a distancia. Foto: Hemeroteca EL UNIVERSAL.

Fuentes:

Hemeroteca EL UNIVERSAL

FIFA - , Official Report

s.a. (31 diciembre 2024). . En FIFA.

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