Los casos de violencia, robos y hasta secuestros a bordo de taxis de plataformas son cada vez más frecuentes y han encendido las alertas. En febrero de 2022, un incidente causó conmoción cuando un conductor de origen iraní, llamado Mohammad N, de 71 años, quien, no se sabe por qué medios, logró darse de alta como chofer en Uber México, se arrancó en su Toyota Yaris, con un niño de siete años, cuando su madre se bajó de la unidad un instante para comprar flores en la avenida Las Águilas.
Otro evento alarmante y reciente que nos sorprendió a todos es el del trabajador de la Fiscalía, Alejandro Axel Acuña, asesinado después de abordar un supuesto vehículo de aplicación en la colonia Roma. La empresa Uber se deslindó del caso al confirmarse que los detenidos, Eduardo y Karen N. (padre e hija) operaban un servicio de transporte apócrifo a la plataforma. Hasta el momento no se ha aclarado al cien por ciento si la cuenta fue hackeada o si se clonó el celular del conductor original. En todo caso, gravísimos ambos antecedentes.
A estos hechos se suma un caso reciente que se volvió viral en redes sociales: el de la creadora de contenido conocida como "Una mexicana en París" (Mirella), a quien un conductor de Uber le robó varias maletas en la Ciudad de México. El chofer canceló el viaje tras recibir el equipaje, el cual contenía pertenencias personales y medicinas de tratamiento médico de su suegra con valor de ¡80 mil pesos!
Lo más grave es que la propia empresa Uber quería proporcionarle al delincuente el número celular de la influencer sin pensar en su seguridad. Incluso el chofer ratero se comunicó con Mirella a sus redes sociales @unamexicanaenparis y reconoció el robo y le dijo que había tirado las maletas en un camellón. Imagínese si ese chofer delincuente se da de alta en otras aplicaciones y le toca, por ejemplo, a la hija de usted, de regreso de una fiesta.
Uno se pregunta si todos estos delincuentes son tontos o tienen algún trastorno mental, porque supuestamente las plataformas y los usuarios tienen "todos sus datos", sus fotos, sus supuestas calificaciones y rutas, lo cual equivaldría a hacerse un harakiri al cometer un ilícito. Entonces ¿en que se escudan? ¿Hay algo que no sabemos y que las autoridades saben y nos están escondiendo? ¿Algo que se les ha salido de las manos y no se difunde para no causar pánico y pérdidas económicas con transnacionales digitales?
Es aquí donde entramos al tenebroso tema de las identidades falsas en taxis de aplicación, algo que a todas miras ya es una realidad con los ejemplos de los casos mencionados, pero que a la fecha no ha tenido ni una mención oficial por parte de las autoridades encargadas de velar por nuestra seguridad (risas).
Aunque no existe una cifra oficializada ni un censo exacto sobre cuántos choferes operarían actualmente en México con estas identidades apócrifas o prestadas, al cruzar datos del sector, investigaciones periodísticas y la dinámica del mercado negro, se puede entender la magnitud estimada y cómo opera este fenómeno.
Para poner el problema en dimensión, se estima que en México operan más de 500 mil conductores y repartidores en plataformas de movilidad y delivery como Uber, DiDi, Cabify y Rappi. Diversos análisis de ciberseguridad y reportes sobre la gig economy sugieren que entre el 3 por ciento y el 8 por ciento de los perfiles activos en apps de movilidad en mercados latinoamericanos, presentan inconsistencias severas o documentación apócrifa (¿quizá comprada en lugares como Santo Domingo en la CDMX?) Si aplicamos ese porcentaje al parque total de choferes en México, estaríamos hablando de entre 15 mil y 40 mil conductores operando con cuentas alteradas, rentadas o hackeadas a nivel nacional.
Las propias plataformas han reconocido públicamente la existencia de este mercado negro, el cual comercializa activamente estos servicios a través de la dark web o más cínicamente en redes sociales como Facebook y Telegram.
El modus operandi de los delincuentes sería el vender o rentar cuentas activas creadas a nombre de un tercero, utilizando datos de INE, CURP y RFC robados o comprados. Las cuales se venden o se alquilarían por cuotas semanales entre 500 y 2 mil pesos. Por otro lado, para evadir la verificación biométrica diaria que exige una selfie antes de conectarse, los vendedores utilizan plantillas, deepfakes sencillos, fotos impresas de alta resolución o modifican temporalmente el perfil cargando la foto del nuevo operador mediante fallos en los portales web. Esto permite también el desbloqueo de perfiles vetados, donde choferes eliminados por antecedentes penales, acoso o malas calificaciones, pagan para reactivar o modificar sus identidades.
Imagínese, esa podría ser la alarmante y gravísima realidad de los taxis de aplicación que nos están escondiendo las autoridades. Los mismos taxis a los que, como mencionamos, se suben nuestros hijos e hijas al regreso de una fiesta. Los que abordan nuestras esposas y esposos para regresar del trabajo. Los taxis en los que
supuestamente confiamos para ir y regresar del aeropuerto, para enviar paquetería, los taxis en los que nuestros padres se trasladan a alguna consulta médica.
El problema enchina la piel peor que una película de terror justo en la época en la que nuestras “sabias autoridades” presionan con el registro celular en el que dejaremos aún más expuestos nuestros datos. En primer lugar, está la facilidad para acceder a una identidad anexa, ya que la compra de paquetes de documentos apócrifos, como INE, CURP, actas de nacimiento y cartas de no antecedentes penales editables en el mercado negro digital, es rápida y barata.
A esto se suman los filtros asincrónicos, pues, aunque las plataformas verifican masivamente documentos en el alta inicial con bases de datos gubernamentales, el fraude ocurre principalmente en la suplantación posterior, cuando quien maneja el vehículo no es quien se registró. Finalmente, la necesidad de trabajo combinada con la presencia de personas bloqueadas por faltas graves genera un incentivo económico y una demanda constante de cuentas "gemelas" o prestadas.
En redes hemos encontrado comentarios de usuarios que afirman que Félix Olmo, actual director de Uber México, quien estuvo antes en Amazon y Procter & Gamble, tiene la tarea, a poco más de seis meses de haber asumido el cargo, de arreglar el desastre que dejó su antecesor Juan Pablo Eiroa con esos temas de seguridad. Incluso algunos lectores nos mencionan que urge un registro físico biométrico mensual de los choferes y la inversión en tecnología para evitar inicios de sesión con rostros generados por IA, así como aparatos propios anti clonación para que sus socios no utilicen la aplicación en su teléfono personal con el riesgo a que pierda el celular, le sea robado o hackeado.
Ante este panorama, Uber, DiDi y Cabify supuestamente integraron medidas para mitigar este fraude, tales como el reconocimiento facial aleatorio mediante selfies en momentos imprevistos, cruces de datos directos con la lista nominal del INE, y el uso de telemetría y algoritmos que detectan si el estilo de conducción o los dispositivos cambian drásticamente.
A pesar de estos candados, muchos opinan que son medidas escenográficas para que los usuarios no nos achicopalemos y sigamos usando sus servicios. Pero la realidad que han destapado casos como el de Mirella @unamexicanaenparis es que, tan solo en la CDMX, estas plataformas no ofrecen una seguridad real y que la respuesta de los corporativos de las plataformas ante crimenes en sus unidades, se equipara a la inutilidad de un duende de jardín, a la de abrir una carpeta de investigación, a la de un discurso antibelico de la ONU o, en el peor de los casos, a pedir un refresco light
junto con una orden de tacos o de flautas ahogadas, para conservar la línea. ¿Acaso el UberTerror ha llegado para quedarse?
homerobazanuniversal@gmail.com
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Exclusivas
Experiencias El Universal¿Por qué dejamos de escuchar? Hábitos que pueden dañar tu audición sin que lo notes
Experiencias El Universal“Off The Record” tercera edición: desayuna junto a Carlos Loret de Mola
Experiencias El Universal4 destinos de ecoturismo en Veracruz para conectar con la naturaleza
Experiencias El Universal





