No es que México no tenga talento en el boxeo, sino todo lo contrario. La tierra de Rubén “Púas” Olivares, Carlos “Cañas” Zárate, Salvador Sánchez, Humberto “La Chiquita” González, Julio César Chávez, Marco Barrera, Erik “Terrible” Morales, Juan Manuel “Dinamita” Márquez y actualmente, Saúl “Canelo” Álvarez, ha marcado época en el boxeo mundial y de alguna manera, ha dominado el deporte de las narices chatas y las orejas de coliflor. Es muy sencillo: México es en el boxeo lo que Brasil es en el futbol.
Sin embargo, no se puede negar el liderazgo global de los Estados Unidos, país que ostenta la mayor cantidad de campeones mundiales seguido —y no de tan cerca— por el país del águila postrada en un nopal.
Lo cierto es que si hablamos de taquilla, consumo, fanaticada y derrama económica en torno al boxeo, es innegable que ahí “los dos Méxicos” son los que rifan. Y es que, cuando digo que hay dos Méxicos, es porque en esta ecuación es obligado contabilizar a los casi 40 millones de mexicanos (números oficiales basados en el análisis de Pew sustentado en la ACS) que vivimos cruzando la frontera del norte, aunque de manera no oficial se habla de casi 50 millones.
En la vida, como en el boxeo, no siempre 2+2 da 4. Y es que, dicha sea la verdad, al público mexicano en los Estados Unidos se le usa, pero no se le respeta. Es decir, acá de este lado, “los güeritos” nos mastican, pero no nos tragan. Pero debo reconocer que PBC y varios de sus altos ejecutivos han dado un giro de 180 grados con respecto a la fanaticada mexicana, a la que yo llamo con cariño y admiración "mi raza".
Este 2 de mayo, literalmente Las Vegas se vestirá de verde, blanco y rojo. Se vestirá de México, con las actuaciones de Gilberto “Zurdo” Ramírez, David Benavidez, Armando “Toro” Reséndiz, Jaime “Tatanka” Munguía, Óscar “La Migraña” Duarte y Ángel “Tashiro” Fierro, entre otros grandes peleadores de sangre azteca.
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He cubierto toda la semana previa a la pelea, y la carrera de todos y cada uno de los protagonistas de las tres peleas principales. Debo decir —desde un profundo conocimiento— que más allá de la victoria y la conquista de los títulos en juego, a estos guerreros los mueve, desde las fibras más íntimas, el representar a México. Con sus puños quieren dejar en claro que pelean a la mexicana. El orgullo de ser mexicanos está muy por encima de cualquier cantidad económica o cualquier cinturón. ¡Esta velada va por México!
David Benavidez vs. Gilberto Ramírez (actual monarca unificado) es un combate en los pesos crucero, donde se dirimirán los cinturones de la AMB y la OMB. Es una guerra total e histórica: dos mexicanos enormes en todo sentido, buscando la gloria en las hasta 200 libras.
En las 168 libras chocarán Guayabitos y Tijuana, cuando el actual campeón mundial AMB, Armando Reséndiz, enfrente al retador Jaime Munguía. Esta pelea no necesita explicación: este tiroteo se vende solo.
En el marco de las 140 libras, el cetro plata del CMB estará en juego cuando lo disputen el de Parral, Óscar Duarte, y el de Tijuana, Ángel Fierro. Esta pelea define carreras y encamina al ganador a una oportunidad de título mundial.
Si huele a México, sabe a México y se siente como México, entonces nos queda claro que esta enorme velada de Benavidez vs. “Zurdo”, presentada por PBC y Golden Boy, es un evento que se rinde ante el boxeo mexicano.
Como un mexicano más que ama el boxeo, gracias a PBC y Golden Boy por finalmente entender quién mantiene vivo este deporte. Y me pregunto lo siguiente: ¿será que finalmente entendieron la importancia del público mexicano en el boxeo?







