En la Secretaría de Cultura (SC) los problemas se acumulan. La noche del martes circularon videos en los que puede verse una gran filtración de agua en el salón 148 del Conservatorio Nacional de Música. El asunto deja mucho qué pensar sobre la rehabilitación de las escuelas de educación artística en la SC. En la primera quincena de marzo, la secretaria Claudia Curiel visitó dos veces la institución y a los estudiantes se les dijo que el inmueble ya podía utilizarse para clases presenciales. ¿Y qué pasó? A los pocos días, el 17 de marzo, se manifestaron las goteras en el edificio, y un mes después, el 21 de abril, sucedió la inundación que pudimos ver en redes sociales. La primera etapa de remodelación y la inversión de alrededor de 47 millones para el mantenimiento y conservación del lugar parece un chiste. La comunidad comparte imágenes donde puede verse que uno de los pianos, en el salón 101, tiene una cubeta y una jerga para que el agua no lo maltrate; en otra, un boquete en uno de los techos; paredes con escurrimientos y graves problemas de humedad en el salón 33; humedad en la biblioteca… Y eso es lo que sabemos, pero seguro hay otras cosas ocultas a primera vista, pero que tarde o temprano saldrán a la luz. Ayer, misteriosamente, en la escuela decidieron reforzar la seguridad, pero en lugar de llevar plomeros, nos cuentan que había más vigilantes en varias áreas. Todo esto en medio de una asamblea estudiantil en la que se decidirán acciones para los próximos días... Sabemos que la comunidad no está contenta y Curiel, que tanto ha promovido el proyecto de remodelación para las instituciones de educación artística, debería solucionar ya este problema de “acumulación de residuos en las bajadas pluviales”, según el boletín oficial.

El SNI exige más cantidad que calidad

La comunidad científica de nuevo pegó el grito en el cielo. El motivo: la abismal cantidad de artículos que se requieren para ser miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Para ser SNI nivel C, el interesado debió haber publicado de cuatro a 16 artículos; para nivel I, entre 17 y 42; en nivel II, de 43 a 61, y para el III, al menos 62 artículos. Los parámetros llevaron a los académicos a cuestionarse si están haciendo proyectos de investigación o enchiladas. Varios cuestionaron el trato de la generación de conocimiento como si fuera una maquila, otros apuntaron a que es una visión “neoliberal” sobre la investigación, mientras que muchas lamentaron este parámetro cuantitativo, pues ni haciendo turno triple, mientras se materna, es posible permanecer en el Sistema. (Escríbanos a columnacrimenycastigo@gmail.com)

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