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Lucero Guadalupe Sánchez López, ex diputada del Congreso de Sinaloa y conocida como chapodiputada, sufre de ansiedad en la cárcel del Distrito de Columbia en la que está presa.
Su abogada, Heather Shaner, solicitó a la magistrada Deborah Robinson, encargada de vigilar el estado de su detención, que se le suministre la medicación necesaria para calmar los episodios que sufre.
Shaner confirmó a EL UNIVERSAL que la última vez que visitó a su defendida, en una fecha que no quiso precisar, su condición era alarmante, y por ello no le quedó más remedio que solicitar la ayuda médica necesaria.
Ayer se celebró en una Corte Federal del Distrito de Columbia, en la capital de Estados Unidos, una audiencia sobre el estado de la detención de Sánchez López, la primera desde que fue trasladada desde San Diego a finales de agosto.
La chapodiputada apareció en la sala con el traje naranja de presidiaria, el cabello lacio cubriendo todo su lado izquierdo, e incapaz de parar el tic nervioso de parpadeo de los ojos, característico de la joven desde hace años.
Sánchez López no habló en los más de 10 minutos que duró la audiencia, y sólo firmó la petición de asistencia médica para su ansiedad.
Anteriormente había emitido una solicitud parecida por un dolor de espalda que se habría producido durante su detención y traslado.
La chapodiputada está detenida por las autoridades estadounidenses desde el pasado 21 de junio, cuando intentaba cruzar de Tijuana a Estados Unidos a través del puente internacional CBX (Cross Border Express) en la Mesa de Otay, San Diego (California), donde quería pedir asilo.
Fue entonces cuando se declaró no culpable de tráfico de al menos cinco kilogramos de cocaína, presuntamente bajo la dirección de Joaquín Guzmán Loera —con quien aseguró tener un romance— y otros líderes del Cártel de Sinaloa.
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