[Publicidad]
Cuando a Sandra Monroy le diagnosticaron cáncer de mama a sus 36 años sintió que el mundo se le caía a pedazos. Sin embargo, se enfrentó a la enfermedad y tras una masectomía bilateral que le salvó la vida optó por no reconstruir sus senos y, lejos de acomplejarse, muestra sus cicatrices de batalla e impulsa una red de acompañamiento a través de su iniciativa "Jódete cáncer". Su madre Teresa y su amiga Gina la acompañaron en el proceso.

Sandra posa un día antes de la intervención quirúrgica para quitarle sus senos.

Sandra Monroy, de 36 años, fue sometida a una masectomía bilateral después de que le detectaron cáncer de mama. Tras su experiencia, se negó a que los médicos reconstruyeran sus senos e impulsó una red de acompaña-miento a través de su iniciativa Jódete cáncer.

En el clóset de su habitación, Sandra escribió cómo enfrentó el cáncer y el proceso de su tratamiento.

Sandra y su amiga Gina, colocando un vendaje en la parte de los senos.

Gina Ramírez, amiga de Sandra, la ayudó con todos los cuidados postoperato-rios que necesitó.
[Publicidad]
[Publicidad]
Más información

Podcast
Minerales críticos y tierras raras, un podcast de Ana Paula Ordorica

Hugo González
El verdadero debate sobre la IA

Alberto Martínez Romero
Por qué la libertad de expresión exige madurez comunicativa

Mundo
Japón registra fuerte terremoto de magnitud 7,1; se emitió un aviso de tsunami que fue levantado dos horas más tarde






