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Ovidio Guzmán López, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa e hijo de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, fue el principal actor de los dos jueves negros que paralizaron Culiacán: el 17 de octubre de 2019 y el 5 de enero de 2023.
Los dos episodios conocidos como culiacanazos estuvieron marcados por la muerte de ocho personas en el primero, y 29 en el segundo, de los cuales 10 eran militares.
En 2019, el primer culiacanazo, Ovidio o El Ratón fue detenido por fuerzas federales y después puesto en libertad ante la escalada de violencia que se desató en el estado. A principios de 2023, en otro operativo ahora sí ejecutado con más eficacia, fue recapturado y de inmediato trasladado a El Altiplano, el penal de máxima seguridad del que ayer fue removido.
EL UNIVERSAL publicó las diferencias y similitudes entre los operativos que marcaron a la ciudad de Culiacán en años recientes y que fueron noticia nacional e internacional.
El periodista Silber Meza detalló cómo a diferencia del 17 de octubre de 2019, cuando el Ejército intentó capturarlo sin éxito y lo detuvieron un momento, pero fue liberado ante las amenazas del cártel de atentar contra civiles, en 2023 hubo una mejor planeación en la recaptura.
“En 2019 falló la inteligencia, minimizó al rival y realizó un operativo en un sitio y horario extremadamente complejos; ahora fue diferente”.
Y es que en lugar de llevar a cabo la estrategia en la tarde, cuando la gente va por sus hijos a la escuela y sale del trabajo para ir a comer, la ejecutaron en la madrugada. En esta ocasión, el operativo de captura no sucedió en la zona comercial más importante de la ciudad. El Ejército optó por detenerlo en la sindicatura de Jesús María, poblado alejado de la urbe.
Así, las autoridades reaccionaron relativamente rápido: suspendieron labores oficiales, clases, rutas de autobuses urbanos y buena parte del sector comercial permaneció cerrado ante el claro mensaje y el ambiente violento. A la población se le pidió no salir de casa, lo que no sucedió en el llamado primero culiacanazo, al menos no de forma recurrente.
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