Una invasión de medusas en las estaciones de bombeo de agua de mar de una central nuclear al norte de Francia obligó a la principal empresa de electricidad del país, EDF, a detener tres de sus reactores, anunció el grupo en su sitio web.
Los reactores 2, 3 y 4 de la central nuclear de Gravelines fueron detenidos y la potencia de la unidad de producción n.º 1 se redujo al 50%. Solo el reactor n.º 6 funciona actualmente al 100%, precisó EDF, compañía energética con presencia en varios países del mundo.
"Esta situación no conlleva ninguna consecuencia para la seguridad de las instalaciones, la protección del personal ni para el medioambiente", aseguró EDF.

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Gravelines, la mayor central nuclear de Europa occidental, situada a orillas del mar del Norte, ya se había enfrentado al mismo problema exactamente hace un año.
En aquel momento, cuatro de sus reactores se detuvieron automáticamente a causa de este incidente, y su puesta en marcha fue progresiva: el último reactor no se volvió a conectar a la red eléctrica nacional hasta pasados unos 10 días.
La presencia de medusas en el litoral del norte de Francia es regular y estacional. Pero el reporte de grandes bancos en esta zona cada verano es cada vez más frecuente, según un experto consultado el año pasado por la AFP.
Distintos factores explican la proliferación de las medusas, también conocidas como aguavivas, en el mundo. Entre ellos, el aumento de las temperaturas en los océanos, vinculado al calentamiento climático.
Este incidente se produce cuando el parque nuclear francés ya ha alcanzado su récord de paradas de la actividad relacionadas con la sequía y la ola de calor, con una tasa del 15.6% de potencia faltante el domingo, según cálculos de la AFP realizados a partir de los datos publicados desde 2015 por EDF.
En otras palabras, nunca antes había faltado tanta potencia nuclear eléctrica en Francia debido al aumento de las temperaturas de los cursos de agua y a la disminución de su caudal.
mcc