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Washington.— El secretario del Trabajo, Alex Acosta, aseguró ayer que trató de hacer “lo correcto” por las víctimas de abuso sexual del magnate Jeffrey Epstein, y que el acuerdo que concretó en 2008, siendo fiscal en un caso de tráfico sexual contra Epstein, buscaba asegurar que el acusado “fuera a prisión”.
“Los hechos son importantes y hay hechos que se están pasando por alto”, dijo Acosta en una conferencia de prensa en la sede del Departamento del Trabajo, donde volvió a enumerar los pasos que los fiscales tomaron en el caso hace una década cuando él era fiscal federal del Distrito Sur de Florida. Indicó que las autoridades estatales planeaban acusar a Epstein de cargos que no conllevaban sentencias de cárcel hasta que su oficina intervino y presionó para que le dieran castigos más duros. “Queríamos ver a Epstein ir a prisión. Necesitaba ir a prisión”.
Acosta está siendo criticado por su papel en el acuerdo secreto que firmó entre Epstein y la fiscalía en ese entonces, que permitió al magnate evitar ser enjuiciado por cargos de que abusó sexualmente de chicas adolescentes, a cambio de que se declarara culpable de cargos menores de prostitución y permitir ser incluido en la lista de agresores sexuales. Por ello, pasó 13 meses en una prisión en Palm Beach, Florida.
El secretario del Trabajo subrayó ayer que su oficina actuó lo mejor que pudo dentro de las circunstancias en las que estaba. Cuando se le preguntó si sentía algún arrepentimiento con las víctimas, que no sabían del acuerdo, o si hoy actuaría diferente, respondió: “La pregunta del arrepentimiento en muy difícil... Sé que en 2019, viendo hacia atrás, a 2008, las cosas se ven diferentes... hoy el mundo trata a las víctimas de forma muy, muy diferente”. Sobre si tenía algún mensaje para las víctimas, señaló: “Que salgan a la luz”.
El acuerdo que Acosta ayudó a negociar está otra vez bajo la lupa luego que fiscales en Nueva York acusaron a Epstein de nuevos cargos de abuso sexual de menores, alegando que el magnate abusó de docenas de chicas a partir de principios de la década del 2000, pagándoles cientos de dólares en efectivo por masajes, y luego abusando sexualmente de ellas en sus casas de Florida y Nueva York.
Epstein, arrestado el sábado pasado, se declaró no culpable. La audiencia para fijarle fianza tendrá lugar el 15 de julio.
Jennifer Araoz, una nueva presunta víctima del magnate, aseguró ayer en entrevista con NBC que él la violó cuando ella tenía 15 años en su casa de Nueva York.
“Estaba aterrada, y le decía que parara por favor”, dijo haberle dicho, sin que él le haya hecho caso.
Araoz, quien anunció que pretende demandar al empresario, dijo que la primera vez que tuvo contacto con éste fue en 2001, cuando tenía 14 años. Cuando se reunió con Epstein, dijo Araoz, él fue “muy amable” y le dijo que había escuchado bastante sobre ella. Araoz dijo que le sirvieron vino y le dijeron que lo visitara de nuevo. Empezó a visitarlo con frecuencia y después de cada visita, que eventualmente empezaron a incluir masajes, él le pagaba 300 dólares.
La joven contó que cuando cumplió 15 años, él le dijo que se quitara la ropa interior y se subiera sobre él, pero ella dijo que no. “A la fuerza me llevó a la mesa —de masajes— e hice lo que él quería. No quiero decir que yo gritaba, o algo por el estilo, pero estaba aterrorizada. Y le decía que parara”, dijo. “Él no tenía intenciones de parar”.
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