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Washington.— La Cámara de Representantes de Estados Unidos, dominada por los demócratas, condenó formalmente los “comentarios racistas” del presidente Donald Trump, una acusación previamente rechazada por el magnate republicano, mientras sigue creciendo la polémica por sus ataques contra cuatro congresistas pertenecientes a minorías.
La resolución fue adoptada con el voto de los 235 demócratas y sólo cuatro legisladores republicanos, mientras que el liderazgo del partido gobernante se mantuvo del lado del presidente.
En una serie de tuits el fin de semana, Trump atacó a Alexandria Ocasio-Cortez (representante de Nueva York, de origen puertorriqueño), Ilhan Omar (de Minnesota, estadounidense nacida en Somalia), Ayanna Pressley (una legisladora negra que representa a Massachusetts) y Rashida Tlaib (de Michigan, de ascendencia palestina) y les aconsejó que “regresen” a sus países.
La resolución también critica a Trump por decir “que miembros del Congreso que son inmigrantes [o quienes entre nuestros colegas que son erróneamente percibidas como inmigrantes] no pertenecen en el Congreso o en Estados Unidos”.
Trump reiteró su mensaje a las congresistas: “Si no están felices aquí, pueden irse”, espetó. “Estos tuits no eran racistas. No tengo ni un hueso racista en mi cuerpo”, tuiteó. Antes de la votación, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, llamó a todos los miembros del organismo, de ambos partidos, a que se unieran a la condena. Mitch McConnell, jefe de la mayoría republicana en el Senado, dijo: “Todos tenemos una responsabilidad (...), nuestras palabras son importantes”, pero negó que Trump sea racista.
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