Se encuentra usted aquí

Neza: la ciudad que se construyó sobre un desierto

En los años cuarenta surgieron las primeras colonias en el ex vaso de Texcoco, hoy Nezahualcóyotl. Pasó de ser un terregal a la capital cultural alternativa
Palacio Municipal Nezahualcóyotl
26/05/2019
00:00
-A +A

Texto: Susana Colin y Elisa Villa
Diseño web: Miguel Ángel Garnica
 

Nezahualcóyotl se construyó sobre una tierra salada donde no se podía sembrar, tan seca que se levantaban nubes de polvo y tan lejana que sus habitantes eran excluidos.

Durante años cargó con el estigma y la mala fama de una ciudad peligrosa, concepción que estuvo presente en la prensa nacional y provocaba justificada indignación de sus habitantes:

“A cada rato vienen que periodistas extranjeros, sacan fotografías de lo peor y nosotros los dejamos. Pero nunca dicen: tomen un dinerito para que se ayuden”.

La nota de abril de 1980 presenta el testimonio de una mujer que vive en Neza, indignada por el trato que recibían de los medios de comunicación.

Estos publicaban cosas como: “en el lugar no hay más que podredumbre y miseria”. “Es un dormitorio, un centro de refugiados”. “Por eso nadie los toma en cuenta”.

El papel de los medios de comunicación en la construcción del imaginario popular ha creado un sesgo en cómo percibimos a los demás.

nota_neza.jpg
 “No nada más es productora de basura, también lo es de violencia, desempleo, angustia, miseria, frustración…”, se lee en una nota publicada el 21 de abril de 1980, en EL UNIVERSAL.

Para el cronista Germán Aréchiga, la atención de la sociedad se concentró en las difíciles condiciones de vida en Nezahualcóyotl, pero no en sus causas, mucho menos en sus consecuencias futuras.

“Gran parte de la mala fama y de la idea que se tiene de Nezahualcóyotl como un lugar peligroso es responsabilidad de la prensa. La miseria y las complicadas condiciones de vida no eran exclusivas de este lugar”, dice.

nezahualcoyotl05.jpg
Nezahualcóyotl en 1980.  Durante muchos años las condiciones del terreno donde habitan los pobladores de Nezahualcóyotl fueron motivo de mala fama. En primavera había tolvaneras, en época de lluvias era un lodazal. Archivo EL UNIVERSAL.

Hace cien años el sitio estaba cubierto por el Lago de Texcoco, que era de agua salada a diferencia de sus homólogos Xochimilco y Chalco, donde abundaba el cultivo en chinampas.

Fue durante la Nueva España que iniciaron los trabajos de desecación del lago, mismos que concluyeron durante el porfiriato con la justificación de que la capital —construida prácticamente sobre el agua— se inundaba constantemente.

 

Opinión

Lago de Texcoco: De pulmón a desierto de sal

Los habitantes cercanos al Lago de Texcoco dicen que este gran vaso lacustre no debe morir, que debe ser rescatado por su importancia ecológica y su cercanía a la capital. Hoy recuerdan poco de él, de cuando sus abuelos decían que los patos abundaban aquí
Lago de Texcoco: De pulmón a desierto de salLago de Texcoco: De pulmón a desierto de sal

Así inició la creación de este desierto de sal que se fue poblando poco a poco, cuando vivir en la Ciudad de México se volvió insostenible.

30_de_septiembre_1922.png
Nota publicada el 30 de noviembre de 1922 en EL UNIVERSAL donde se argumenta por qué la desecación del Lago de Texcoco sería un desastre.

Según los investigadores Ekkehard Buchhofer y Adrián Aguilar, los primeros habitantes se asentaron durante los años cuarenta porque el valor del suelo y el costo de las rentas en el entonces Distrito Federal eran muy altas y se prohibió la creación de nuevos fraccionamientos residenciales.

Poblar el ex vaso de Texcoco se convirtió en la tarea de los nuevos vecinos de la naciente Ciudad Neza.

ciudad_neza_chimecos.jpg
Nezahualcóyotl en 1968. Largas filas para abordar los camiones conocidos como "chimecos" en Nezahualcóyotl. Imagen: Centro de Información y Documentación de Nezahualcóyotl. Foto: Centro de información y documentación de Nezahualcóyotl/Cortesía.

Este espacio, al haber sido parte de un lago, era propiedad del gobierno federal. Sin embargo, otra versión dice que los dueños eran ejidatarios de Chimalhuacán.

De acuerdo con Héctor Quiroz, profesor de Urbanismo en la UNAM, la poca claridad del estatus jurídico de las tierras fue el contexto perfecto para la venta fuera de toda regulación.

“La gente pagaba el terreno a plazos semanales o mensuales. Debido a la irregularidad del mercado inmobiliario, en algunos casos después de un tiempo llegaban los verdaderos dueños reclamando su propiedad”.

“Había muchos fraudes y engaños, incluso la constante amenaza de que paracaidistas se apropiaran de los espacios, es una historia por un lado heroica y por el otro triste y violenta, llena de abusos”.

ciudad_neza_juegos.jpg
Nezahualcóyotl en 1980. “Ya que llegamos allá era toda la libertad, tanto de caminar como de hasta donde nuestros ojos veían”, recuerdan sus habitantes. Archivo EL UNIVERSAL.

Doña Benita Ortiz llegó a Neza cuando tenía 13 años, en 1962. Su familia se asentó en la colonia Virgencitas.

“¿No le pareció muy difícil irse a vivir en esas condiciones?” — preguntamos a la señora Benita Ortiz. — “No, porque yo soy de provincia. Allá nos alumbrábamos con un frasco con petróleo y una mecha que le prendíamos. Volví a mi niñez”.

Ella y su familia migraron desde Guanajuato para vivir en Azcapotzalco y más tarde en la colonia Puebla.

Su papá, trabajador del entonces Departamento del Distrito Federal, supo de la venta de terrenos en el ex vaso del Lago de Texcoco y adquirió uno.

nezahualcoyotl07.jpg
Nezahualcóyotl en 1980. Durante varias décadas muchas colonias no contaban con calles pavimentadas.En los ochenta se desarrollaron las más importantes obras viales y de infraestructura. Archivo EL UNIVERSAL.

Los recuerdos de esas primeras noches en su nuevo hogar siguen vivos en la mente de doña Benita: “era toda la libertad de caminar hasta donde nuestros ojos veían”.

El terreno era un gran llano donde se asomaban algunas casas separadas unas de otras y canales de aguas negras que desembocaban en los restos del Lago de Texcoco.

Los nuevos habitantes venían de todas partes: de Hidalgo, Michoacán, Guanajuato, Tlaxcala y Oaxaca, incluso de la zona central de la Ciudad de México.

Sin servicios básicos, acarreaban agua de la hoy Avenida Neza. Había que lanzar el recipiente atado a un lazo para alcanzar el líquido. No había drenaje, mucho menos luz.

nezahualcoyotl10.jpg
Nezahualcóyotl en 1980. “Cuando era niño disfrutaba de las amplias calles y si la tuya no estaba pavimentada los vecinos que tenían banqueta te decían que tu vivías en un pueblito”, recuerda Alberto Ochoa, quien vivió 23 años en Neza. Archivo EL UNIVERSAL.

Todos buscaban vivir en mejores condiciones cerca de la ciudad. Primero levantaron sus jacalitos o habitaciones sencillas. Después pasaron a construir las calles, las escuelas, incluso el drenaje.

Para llevar electricidad a sus casas cada familia conectaba un largo cable a un transformador que toda la comunidad había comprado. Los vecinos se organizaban para reclamar servicios básicos al gobierno del Estado de México.

neza03.jpg
Nezahualcóyotl en 1980. La gente que llegó a Neza contribuyó a la construcción de calles y avenidas. Archivo EL UNIVERSAL.

El 23 de abril de 1963 se inauguró oficialmente Nezahualcóyotl de Texcoco. Solo unos años más tarde, la zona contaba con 600 mil habitantes, de acuerdo con datos del Inegi.

En esa etapa se delimitaron los predios y las calles, cuya traza se mantiene hasta nuestros días. El urbanista Héctor Quiroz dice que no conoce otra ciudad igual de poblada y a la vez tan ordenada.

Calles rectas, manzanas cuadradas, lotes uniformes. ¡Es impresionante!”, apunta. “[Nezahualcóyotl] es más ordenado que sectores construidos de manera planificada”.

ciudad_neza_cables_de_luz_0.jpg
Nezahualcóyotl en 1970. El cableado de luz en Nezahualcóyotl estaba instalado en las nacientes colonias de manera provisional. Foto: Centro de información y documentación de Nezahualcóyotl (Cidne)/Cortesía

Este municipio del Estado de México tiene cinco décadas de historia y más de un millón de pobladores, distribuidos en las zonas centro, oriente y norte.

Doña Imelda Martínez es habitante de ésta última. Llegó a Neza a finales de los años 80 cuando salió de su hogar familiar en La Providencia, a unos minutos de Nezahualcóyotl.

Un día escuchó que estaban vendiendo terrenos sobre la Avenida Central, por donde hoy pasa la línea B del metro.

“Ahí llegamos nosotros. Todo eran montones de tierra y nunca nos imaginamos que llegaría a ser como es hoy”.

Los vecinos de su cuadra decidieron que cada quien pondría su banqueta, pero no toda la gente se ponía de acuerdo.

Fue hasta que el extinto Departamento de Obras Públicas homologó las banquetas que cada familia había puesto y después pavimentaron.

“Viví mi infancia en La Providencia y creía que era la mejor colonia del mundo. Ahora ya oigo cada cosa de allá…”, dice doña Imelda cuando se toca el tema de la inseguridad en Neza.

“Yo creo que [la violencia ocurre] donde sea, pero uno trata de vivir sin ese temor. Seguir haciendo una vida, porque si no, imagínate”. Para ella, la violencia se acabaría con educación y valores fomentados en casa.

Hoy atiende un pequeño negocio familiar y agradece que siempre se ha llevado bien con sus vecinos; algunos provienen de Puebla y a veces le comparten pan y cemitas tradicionales.

“Finalmente ves y aprendes cultura, otras formas de pensar y otra comida”.

tepozanes.jpg
La avenida Tepozanes, en Ciudad Nezahualcóyotl, a inicios de los setenta. En el fondo se aprecian el Volcán Guadalupe y el Cerro Tecuatzin, situados en los límites entre Iztapalapa y Tláhuac. Foto: Centro de información y documentación de Nezahualcóyotl (Cidne)/Cortesía.

Para Germán Aréchiga, cronista de Ciudad Neza, la gente que llegó a este municipio es trabajadora. “Que las condiciones del contexto no ayudaran es otra cosa, pero la gente siempre hizo su mayor esfuerzo, su lucha”.

Siempre se destacó la miseria y las precarias condiciones de vida, pero no eran exclusivas de Nezahualcóyotl. Informes señalan que desde hace diez años se ha reducido el número de personas en situación de pobreza.

Además el número de personas que trabajan en la informalidad ha disminuido en el mismo periodo de tiempo, de acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social en Nezahualcóyotl, del Coneval.

De la Neza de los años 60 y 70 sólo queda el recuerdo. Las precarias casitas ahora son residencias estables.

“Esto no fue de un día para otro, es una secuencia de acciones las que hicieron pasar de una ciudad miseria a un centro de distribución regional”, dice Aréchiga.

Este municipio celebra su propia Guelaguetza, carnavales y todo tipo de festivales a lo largo del año.

Ivonne García, gestora intercultural por la UNAM, nació y creció en la Neza de los años 90 y ha sido testigo de la fuerte organización y diversidad cultural de su comunidad.

Algunos de sus vecinos venden chocolate en agua, tlayudas, pan de yema y otros productos. Para ella es común que en el transporte público se escuchen conversaciones en lenguas indígenas.

neza04.jpg

neza05.jpg
Imagen de 1994. Los tianguis en Neza son espacios de encuentro, convivencia e intercambio cultural. Según Ivonne García, gestora intercultural, ahí puedes encontrar productos de otros lugares del país. Archivo EL UNIVERSAL.

“Neza es la capital cultural alternativa”, dice Lupus, un artista urbano y fundador del colectivo Neza Arte Nel. Cree que el poeta prehispánico Nezahualcóyotl influye para que la pintura, la poesía, la música y el teatro existan en la vena creativa de su municipio.

“Levantas una piedra y encuentras un artista”, dice y sonríe. Aquí el arte es una forma de reivindicarse frente al estigma de ser un espacio marginal, pobre y violento.

A pesar de la “mala fama” que ha seguido a Ciudad Nezahualcóyotl desde su comienzo, de la ola de asaltos, desapariciones y crímenes —que ocurren en la capital misma— persiste un fuerte sentido de orgullo por parte de sus habitantes.

fotos_pintores_basura_img_4053_58330903.jpg
El trabajo de Neza Arte Nel se centra en las realidades y las visiones otras que los rodean. Este colectivo, conformado por David Azael, Max Man, King Piral, El Venado y Lupus, hicieron una intervención en uno de los basureros de Ciudad Nezahualcóyotl en marzo del 2018. Archivo EL UNIVERSAL.

No es para menos, ellos levantaron de la nada una ciudad con sus propias manos:

“Fueron los ciudadanos que con su esfuerzo construyeron esta ciudad; fue el costo de una generación que se sacrificó”, dice Héctor Quiroz. En su opinión, las valoraciones estéticas salen sobrando.

“Cuando uno conoce cómo surgió Neza y cómo ha mantenido su capacidad de organización, los habitantes son hasta dignos de admiración por lo que hicieron”, concluye.

neza01.jpg
Nezahualcóyotl en 1980. Así de la nada fueron creando sus propios espacios culturales y deportivos. Archivo EL UNIVERSAL.

 

Nuestra fotografía principal muestra la avenida Chimalhuacán desde el Palacio Municipal de Nezahualcóyotl, es de los años 70 y pertenece al archivo de este diario. Las fotografías comparativas retratan el cruce de las avenidas López Mateos y Pantitlán. La antigua es una cortesía del Centro de información y documentación de Nezahualcóyotl (Cidne), la actual es de EL UNIVERSAL.

Fuentes
Hemeroteca/Fototeca EL UNIVERSAL
Entrevistas con Germán Aréchiga, Benita Ortiz, Daniela Tovar, Ivonne García, Lupus, Héctor Quiroz, Imelda Martínez Trejo y Alberto Ochoa.
“Nezahualcoyotl: Planeación urbana y ordenación espacial e la periferia de la Ciudad de México” de Ekkehard Buchhofer y Adrián Guillermo Aguilar, Instituto de Geografía de la UNAM, 1983.
Cuaderno estadístico municipal de Nezahualcóyotl, edición 2000. Inegi
Informe Anual sobre la situación de Pobreza y Rezago Social, 2018. Coneval
Gaceta municipal de gobierno. Publicación oficial del Ayuntamiento de Nezahualcóyotl 2019-2021
“Construcción social del espacio urbano: Ecatepec y Nezahualcóyotl. Dos gigantes del oriente”, investigación de Maribel Espinosa Castillo y Mario Bassols Ricárdez. UNAM, 2011