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Los europeos lloraron con "Las Mañanitas"

En una región de Europa la gente canta "Las Mañanitas" mexicanas gracias a la película “Un día de Vida”, de Emilio Fernández. El filme hizo llorar a toda una generación, mientras que en México es casi desconocida
Cartel de “Un día de Vida”. Dirección de Emilio Fernández y fotografía de Gabriel Figueroa. 1950
11/05/2019
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Texto: Elisa Villa Román
Diseño web: Miguel Ángel Garnica
 


Ninguna película extranjera provocó más lágrimas en el entonces pueblo yugoslavo que Un día de Vida. La cinta de Emilio “El Indio” Fernández pasó casi desapercibida en México, pero marcó a toda una generación en la antigua Yugoslavia.

Era 1952. Tres años atrás se daba la noticia de la filmación de la nueva película de “El Indio” que contaría con los actores Roberto Cañedo, Columba Domínguez y Fernando Fernández, entre otros.

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Un día de Vida se basó en la época revolucionaria. El ejército de Carranza y el de Zapata pusieron en un abismo los valores de los personajes del filme. Nota publicada en EL UNIVERSAL el 21 de diciembre de 1949.

El escritor Voja Rehar [1] expresó que con este filme México contó todo sobre sí. “Dijo su historia y predijo su futuro, nos mostró su corazón; lo vimos y lo sentimos. Es la primera vez que, al ver a México, pensé en Yugoslavia. Tal vez fue el sentimiento subconsciente de conexión, tal vez la similitud en los corazones y los personajes: sus canciones y bailes parecían similares a los nuestros, su país al nuestro, su gente a la nuestra”.

Tuvo tal impacto que se calcula fue vista por uno de cada dos yugoslavos. Pero, ¿qué atractivo posee? Se sabe que de mayo de 1952 a mayo de 1953 un cuarto de millón de personas visitaron los cines de Belgrado para ver Un día de Vida.

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“Emilio Fernández da instrucciones al cinefotógrafo Gabriel Figueroa” (1953). Figueroa fue director de fotografía en “Un día de Vida” y una figura importante de la época de oro del cine mexicano. Su trabajo y biografía se pueden apreciar aquí:  http://www.gabrielfigueroa.com/. Crédito de la foto: Mediateca del  Instituto Nacional de Antropología e Historia, México. Acceso: https://bit.ly/2vOOFZT

No es coincidencia que de los cien filmes de nueve países diferentes que se exhibieron en ese periodo, los yugoslavos prefirieran el de Emilio Fernández. Para Brana Mijatović, doctora en Etnomusicología por la Universidad de California (UCLA), las razones de la popularidad de las películas –y las canciones– mexicanas en Yugoslavia, están relacionadas con la nostalgia que provocó un evento político.

Mientras el resto del mundo (del lado capitalista) enloquecía con el rock y el jazz, muchos cantantes de ese país europeo se vistieron de charros y cantaron canciones rancheras traducidas al serbocroata. Según Mijatović, la “locura mexicana” inició en 1948 cuando la Unión Soviética expulsó a Yugoslavia de la Oficina de Información Comunista.

Sin cine soviético, los yugoslavos optaron por una selección internacional que incluyó a México. Las referencias a la Revolución Mexicana, los soldados y levantamientos campesinos “fueron el antídoto perfecto contra las películas de Hollywood”. [1]

La que más acaparó la atención de ese pueblo fue Un día de Vida, traducida como Jedan dan života y recordada por enseñarle a cantar Las Mañanitas a los yugoslavos.

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Conga Roja, La Malquerida, Enamorada y Serenata en México fueron algunas de las películas mexicanas mejor recibidas por el público yugoslavo. La imagen muestra un recorte de periódico donde se anuncia Un día de Vida, que en México no tuvo gran trascendencia. Se puede leer que fue exhibida a la par que El Ceniciento, de Tin Tan. Fuente: EL UNIVERSAL, 5 de agosto de 1953.

En la película, la periodista cubana Belén Martí viaja a México en 1919 para escribir sobre la Revolución. Cuando llega se encuentra con la historia del coronel Lucio Reyes, quien servía al ejército de Carranza pero luego del asesinato a traición de Zapata, se rebeló y fue condenado a muerte.

Poco a poco, Belén descubre que Lucio es una figura muy querida en el ejército, pues nunca temió arriesgar su vida por salvar a sus compañeros. Un soldado retirado le pide que en su visita a la Basílica de Guadalupe deje una veladora para el condenado.

Lucio –prisionero mientras espera el día de su ejecución– es visitado por su amigo Felipe, recientemente ascendido a alto brigadier del ejército. “Si dos hombres pelearon lado a lado como hermanos, fuimos tú y yo”, dice Lucio.

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“Zapata era para él la encarnación de la revolución. Cuando lo mataron, Lucio sostuvo que había sido una traición y se sublevó. Y no peleó. Buscó un compañero para entregarle sus armas y ese desgraciado fui yo. Esta es la recompensa que me dio el gobierno” (señalando sus insignias). Fragmento del diálogo entre Felipe y Belén. Imagen: El Fusilado, grabado de Leopoldo Méndez inspirado en el filme Un día de Vida. Más información sobre Méndez, aquí: https://bit.ly/2JaZxdg

Felipe trata de convencerlo de pedir perdón y salvar su vida. Le recuerda que la ejecución es el 24 de junio, día del santo de su mamá. Lucio acepta que Felipe aproveche su cargo en el ejército para conseguirle “la gracia” de vivir un día más y estar cerca de ella por última vez.

De acuerdo con investigadores y testimonios recuperados de redes sociales, la escena de Las Mañanitas a Mamá Juanita hizo llorar a toda Yugoslavia, pues mientras el hijo oculta que será fusilado, la madre finge no estar enterada de la condena y continúan celebrando por el resto de la tarde con zapateado y canciones populares.
 

“Después de la forma tan cobarde como asesinaron a Zapata, no creo en nada ni en nadie”, dice Lucio Reyes, en cuya habitación cuelga un estandarte que dice “Tierra y Libertad” y un retrato de Emiliano Zapata. Video: mañanitas a Mamá Juanita, en Un día de Vida (1950).

 
La antigua Yugoslavia se disolvió entre 1991 y 2006, y se fragmentó en las repúblicas de Eslovenia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Macedonia del Norte y Serbia, pertenecientes al continente europeo. No obstante, quienes vivieron su infancia y juventud en los años 50 todavía recuerdan el sentimiento que Un día de Vida provocó en su época:
 

"Hermosa película. Lloré un río de lágrimas en ese entonces"

 

 
"La vi con mi abuela en la escuela secundaria. ¡Todo el salón y yo lloramos!"

 

"No había persona que no llorara. Agradable recordar esta hermosa película"

Comentarios tomados de Facebook en una publicación sobre la película Un día de Vida. Acceso:  https://www.facebook.com/search/top/?q=mama%20huanita%20film&epa=SEARCH_BOX

El filme se exhibió durante dos décadas en la ex-Yugoslavia, renovando constantemente su licencia para ser proyectada. El impacto fue tal que cantantes yugoslavos hicieron sus propias versiones traducidas de Las Mañanitas. Hoy las interpretan con las palabras “Mamá Juanita”, como en la película.

 

Todavía es común que Las Mañanitas se interpreten en los países que conformban la antigua Yugoslavia. Les dicen “Mamá Huanita”. La letra se puede consultar aquí: https://bit.ly/2vKOVJs

A partir de entonces surgió el movimiento “Yu-Mex” que conjuntó la música yugoslava con las canciones rancheras mexicanas y tuvo su auge en los años 60. La agrupación musical Trío Paloma, perteneciente a esta corriente, fue la primera en ganar un disco de oro en toda la historia musical de Yugoslavia, con más de cien mil copias vendidas, cuando en el país balcánico sólo había 60 mil gramófonos.

Incluso la actriz Columba Domínguez, quien interpretó a Belén, tenía un “club de fans” en ese país que constantemente le enviaba cartas. En 1997 la invitaron a un festival en Belgrado que incluyó la presentación especial de Un día de Vida, donde fue recibida con honores.

En México, Un día de Vida no acaparó los grandes titulares de la época. Sin embargo, ganó el Premio Cuauhtémoc de 1952, según una nota de EL UNIVERSAL del 13 de marzo de ese año, y fue nominada a mejor coactuación femenina en los Premios Ariel por la interpretación de Rosaura Revueltas como Mamá Juanita.
 

“Granada”, compuesta por Agustín Lara, interpretada por el Trío Paloma.

También existen algunas versiones de que la única copia que quedaba en México se quemó durante el incendio en la Cineteca Nacional, el 24 de marzo de 1982. Sin embargo, no existe forma de corroborar esta información. Un portal gubernamental sólo dice que durante 16 horas el fuego consumió el 99 por ciento del archivo fílmico nacional y extranjero que resguardaba, y no hay catálogo de las obras perdidas.

En plataformas de distribución de contenido digital es posible encontrar esta película con los subtítulos originales que en su momento los yugoslavos siguieron atentamente. Mamá Juanita, por ejemplo, se subtituló como “Mama Huanita”.

En la cinta, ella y su hijo Lucio pasaron su último día bailando zapateado, mientras ambos fingían desconocer su destino. Lucio le encarga a un amigo que cuide de Mamá Juanita y que lo entierren al lado de su padre y hermano.

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Fotograma de Un día de Vida. Fuente: Archivo Gabriel Figueroa http://www.gabrielfigueroa.com/

Nadie acepta que su coronel está a punto de ser fusilado. Algunos le proponen ayudarlo a huir. Belén, la periodista, intenta convencerlo de tener una vida juntos.

Lucio se niega. “Mire, Belén. Hace nueve años que estamos luchando por una causa. Y todas las causas son duras y tardan en triunfar”. “Entonces quiero irme lejos, donde no oiga los balazos que le van a dar mañana”, responde ella, llorando.
 

Nuestra foto principal es el cartel de Un día de Vida. Dirección de Emilio Fernández y fotografía de Gabriel Figueroa. 1950. Las imágenes comparativas, de igual forma, son carteles exhibidos en México y Yugoslavia.

[1] Citado por Mijatović en Nostalgia por una patria imaginada: la música del mariachi en la antigua Yugoslavia.

 

Fuentes:
Hemeroteca EL UNIVERSAL
“El #AGNRecuerda el lamentable incendio de la Cineteca Nacional”, nota publicada en el portal del Gobierno Federal. https://bit.ly/2Lv0u2c
Mexican Golden Age cinema in Tito’s Yugoslavia. Artículo de Robert McKee Irwin publicado en The Global South, vol. 4 no. 4. Indiana University Press.
Nostalgia por una patria imaginada: la música del mariachi en la antigua Yugoslavia. Artículo de Brana Mijatović, doctora en Etnomusicología por la Universidad de California (UCLA).
“Rinden homenaje a Columba Domínguez”, nota publicada en EL UNIVERSAL el 30 de mayo de 2013. Acceso: http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/926345.html
Película Un día de Vida, de Emilio Fernández. Acceso: https://www.youtube.com/watch?v=35E2-sf-H08

 

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