Se encuentra usted aquí

Hernán Cortés en los libros de texto

Ahora que están por cumplirse 500 años del encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma recordamos la figura del conquistador en los libros de texto gratuitos, personaje que ha sido presentado desde diversos ángulos a través de los años
Encuentro de Hernán Cortés con Moctezuma
01/06/2019
00:00
-A +A

Texto: Carlos Villasana y Ruth Gómez
Fotografía actual: Digitalización SEP
Diseño web: Miguel Ángel Garnica
 

La llegada del personaje de Hernán Cortés a los primeros libros de texto gratuito estuvo a cargo de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG) en los años 60; el antiguo Presidente de la Comisión -hoy Director General- y su grupo de asesores produjeron un documento que se llamó “Guión Técnico Pedagógico”, que contenía las bases para la producción de los contenidos para que, a partir de ellas, los autores de los libros desarrollaran los temas.

 Asimismo, se produjo un instructivo para los maestros con elementos pedagógicos y sugerencias para desarrollar la clase y algunos materiales biográficos breves o referencias para profundizar, dependiendo del grado.

Las primeras lecciones de historia de primer año de primaria eran muy parecidas las célebres monografías: se entregaban papeletas, una serie de “momentos estelares” de un suceso histórico con algunos elementos biográficos de los personajes más importantes. A pesar de que los niños podían iluminarlas como ellos quisieran, los contenidos escritos eran más complejos que los que suelen tener impresos las monografías.

1_7.jpg
Mi primer cuaderno de trabajo fue un libro de texto gratuito editado en los años 60 para ser utilizado por niños de primer año de primaria. La sección donde presenta a Hernán Cortés se podía colorear.

En los década de los setenta del siglo pasado, se produjo una nueva generación de libros de texto siguiendo las modificaciones que se hicieron a los planes de estudio, en las que desaparecieron las asignaturas de Historia y Civismo, que solían ir juntas y se adoptó el concepto de “Ciencias Sociales”, cuyos contenidos fueron elaborados por especialistas de El Colegio de México y siguieron vigentes hasta los años noventa.

Bertha Hernández, que entre 2003 y 2007 fue responsable del área de difusión y patrimonio histórico de la CONALITEG, nos explicó que “si bien desde el primer año había el propósito de enterar al alumno quién fue Cortés, y en la breve biografía del instructivo del maestro se le definía como “el más ilustre de los conquistadores de América”, en los libros de grados superiores hay una valoración más profunda.

“Se considera a la Conquista como uno de los sucesos militares y políticos más importantes de la historia de la humanidad. Hay un énfasis importante en el aspecto biográfico de los protagonistas de los hechos históricos, y por eso, en el libro de cuarto año, por ejemplo, se habla de la Conquista como el resultado de una conjunción entre el “genio” –una expresión antigua que alude al ingenio, a la habilidad y a la inteligencia- de Cortés y a factores como su alianza con los pueblos sometidos o rivales de los mexicas”, explica Hernández.

cortes_cententario_independencia_1910.jpg
Un actor disfrazado de Hernán Cortés cabalga frente al Zócalo durante el desfile del Centenario en septiembre de 1910. Colección Villasana - Torres.

Se optaba por tocar el tema desde ese ángulo ya que los planes de estudios y los contenidos de los libros de la época aspiraban a formar un juicio equilibrado en los alumnos y que apreciaran “serenamente los elementos formativos de nuestra nacionalidad”, siguiendo la ideología del entonces presidente Adolfo López Mateos de que los libros, especialmente los históricos, procuraran no inducir al odio, rencor o al enfrentamiento.

De acuerdo a la también historiadora, “si bien hacen estos señalamientos acerca de la figura de Cortés, aspiran a ser equilibrados, si es que tal cosa es posible. Uno de los objetivos importantes de los libros de quinto año, por ejemplo, es destacar la defensa heroica de Tenochtitlan hecha por el pueblo mexica”.

A pesar de que los libros de historia fueran pensados bajo la idea de “no generar resentimiento”, muchas veces el criterio de los alumnos se forma a través de cómo los profesores expusieron el tema; es decir, algunos podrían abordar la Conquista desde lo que “los españoles nos hicieron”, o no hablar tanto de Hernán Cortés, etc.

conaliteg_5_grado_-_1972.jpg
Muestra de cómo se narraba la historia de la Conquista en los libros de texto gratuitos de quinto año en 1972.

conaliteg_4_grado-_2008.jpg
En los libros de historia actuales sobresale el uso de imágenes para hacer amena la lectura. Páginas de un libro de la CONALITEG, cuarto año, 2008.

Bertha expone que “todas las generaciones estamos influidas por los temas y las prioridades con las que se nos transmitió la información histórica. Hay cosas muy específicas que a veces pueden influir, como el sentido de comunidad o la propia historia familiar. Por ejemplo, hace años conocí a una señora que mandó sacar de su hogar una foto de Zapata, porque decía que muchas propiedades familiares se habían perdido por la irrupción del zapatismo y el reparto agrario. Con una historia familiar de ese tipo, si has crecido con la idea de la pérdida y el despojo, es difícil que, emocionalmente, se pueda conciliar con un plan de estudios moderno que explica algo distinto”.

Contó que en su vida ha conocido a varios estudiantes de historia que le han compartido que su inspiración para dedicarse a esa profesión fue por la forma en la que sus maestros de la primaria, secundaria o preparatoria les contaban los sucesos; ya sea por el entusiasmo o la pasión que imprimían en sus lecciones.

Académica y pedagógicamente, el enfoque ha cambiado con el paso de los años y los materiales actuales están elaborados para que el alumno ubique espacial y temporalmente los sucesos históricos, dejando de lado el énfasis en la biografía de los personajes relevantes o heroicos -al grado de casi desaparecer- que tanto importaba cuando nacieron los libros de texto.

Hoy las generaciones jóvenes de maestros procuran abordar la historia desde múltiples perspectivas que pretenden que los alumnos construyan la figura de Hernán Cortés desde su contexto, es decir, se explica su origen, su época y los motivos por los cuáles él estaba aquí y así, intentar comprender sus decisiones y sus conductas. 

pagina_4_ano.jpg
Digitalización de la página del libro de 4º año de primeria donde se habla de Hernán Cortés para el ciclo escolar 2017-2018.

Desafortunadamente, la materia de Historia en el nivel básico tiene menos horas que, por ejemplo Español y Matemáticas. Bertha considera que es necesario capacitar -más- al maestro para sacarlo de su zona de confort y que, “en vez de dar clase de historia sacando la chamba con resúmenes y algo de lecturas, entusiasme haciendo actividades con los alumnos, mostrarles que, en un país como México, el pasado está muy cercano –para bien y para mal- a nuestra vida diaria.”

Ahora que están por cumplirse 500 años del encuentro entre Cortés y Moctezuma, la entrevistada piensa que se debería seguir las líneas del instructivo de quinto año de los libros de la primera generación, que le parecen muy vigentes: “mostrar al alumno los aspectos positivos y negativos de la Conquista”, “hacer que los alumnos formen un juicio sereno acerca de este hecho histórico”.

“Las disculpas y los perdones” son un tema que se generó en el siglo XXI y que, a su vez, son un producto de la comprensión histórica del pasado: “si yo diera clase en una secundaria o en una prepa, habría llevado la polémica al salón de clase. Las efemérides y las conmemoraciones no deben ser ocasiones para dirimir rencores viejos, sino oportunidades para entender lo ocurrido. Ese es, en la actualidad, el trabajo del historiador”.

hernan_cortes.jpg
Dibujo de Hernán Cortés realizado por George Vertue en 1724. Sus facciones distan de aquellas con las que se le representa hoy en día. Digitalización SEP.

Bertha estudió historia y periodismo, que considera las dos caras de la misma moneda: “una, la narración del presente que un día servirá para estudiar la otra, la reconstrucción y la explicación del pasado”.

Nos compartió que para ella la historia siempre le produjo curiosidad, recuerda que cuando veía la foto de su abuelo paterno de joven, engalanado con su uniforme de soldado carrancista, ella quería saber más.

También cuando veía la paleta de pintor de su abuelo materno, que fue fotógrafo, colocada en un sitio de honor en la habitación de su tío, ella quería saber para qué la usaba o por qué tenía en casa un caimán disecado.

En el tercer año de primaria se ofrecía voluntariamente para ayudar a hacer el periódico mural porque veía a su maestra sacar de su estante un periódico donde aparecía la foto del cadáver de Aquiles Serdán… Años después, el primer libro que escribió fue sobre Guillermo Prieto y su padre le regaló el libro de historia de su abuelo que estaba, curiosamente, escrito por Guillermo Prieto.

El apoyo de sus padres por sus intereses fue indiscutible y dice a forma de despedida que, para todos aquellos que nos leen y que tienen un peculiar interés en la historia: “no le crean a los que les digan que la historia es aburrida, y que no piensen que su único destino es un cubículo de investigador. El historiador tiene que trabajar mucho, pero hay sitios donde puede desplegar lo que sabe y compartirlo con la gente”.
 

La imagen principal es una ilustración del encuentro entre Cortés y Moctezuma registrado en 1519 del cual este 2019 se cumplen 500 años. Colección Villasana/Torres. La fotografía comparativa actual es una digitalización de un libro de texto gratuito de los años 60. Digitalización SEP.
 

Fuente: Bertha Hernández.
Fotografía antigua: Colección Villasana - Torres.