Habitantes del fraccionamiento San José, en Barrio San Martín, Tepotzotlán , vieron cómo sus casas se inundaban durante la fuerte lluvia que cayó la tarde-noche del martes.

La casa de Verónica se encuentra en las inmediaciones del Pueblo Mágico de Tepotzotlán. Desde ahí, vio cómo sus pertenencias se dañaban con los más de 20 centímetros de agua que llenaron el primer piso de su vivienda.

Su padre fue quien se dio cuenta que el agua entraba por abajo de las puertas.

Con jergas intentaron detener el afluente, pero fue en vano, la corriente del Fraccionamiento fue suficiente para vencer la barda que resguarda la entrada.

“Nos quedamos viendo cómo se inundaba la sala”
“Nos quedamos viendo cómo se inundaba la sala”

En un chat vecinal, la mujer que habita la casa contigua a la contención avisó que su casa se encontraba inundada. Desesperada relató que a un lado de su casa “había una cascada”.

Verónica cuenta que el desborde de un río cercano, que había sido entubado con anterioridad, venció la barrera del lugar.

En su casa, su mamá intentó sacar el agua con cubetas, pero el nivel del agua subió con rapidez.

“Ya no podíamos hacer nada, nos quedamos viendo cómo se inundaba”, cuenta.

Su padre y un amigo zafaron una coladera para intentar desahogar la corriente. En tanto, Verónica reportó al Cuerpo de Bomberos la inundación, pero no tuvo respuesta favorable, ni ella, ni sus vecinos.

Un grupo de personas rompieron otra barda para que el agua brotara hacia la calle, que también estaba inundada pues el declive del centro de Tepotzotlán propició que se anegara.

La lluvia amainó y entonces pudieron abrir las puertas de su casa para permitir que se desagüara.

Durante la noche continuó la tormenta. Entonces el agua volvió a entrar a la casa de Verónica.

La tormenta no solo causó estragos en su casa. Su auto también se dañó, pues el agua entró por todos lados, lo que afectó la transmisión del mismo.

Mientras la inundación se desarrollaba, el Presidente Municipal, Ángel Zuppa, realizó un recorrido en el lugar y ofreció ayuda a las personas damnificadas.

Por la mañana, elementos de Protección Civil y de Bomberos limpiaron las cisternas del Fraccionamiento, que son necesarias porque “hay poca presión del agua y solo nos llega un día sí y un día no”.

Verónica cuenta que nunca antes habían vivido un fenómeno similar, pues no había tantas construcciones como ahora, lo que impide que el afluente sea absorbido por la tierra.

ml

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