16 | JUL | 2019
Dos familias pelean por los Culhuacanes
FOTOS: ESPECIALES

Lucha por el narcomenudeo deja sangre al sur de la CDMX

19/02/2019
01:12
David Fuentes
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Los Panchos y Los Molina buscan controlar el narcomenudeo; van además tras ganancias de ventas en universidades de la zona

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La atomización de los grupos delictivos dedicados al narcomenudeo en la zona suroriente de la Ciudad ha desatado una guerra entre bandas, que ahora buscan adueñarse de las colonias en las fronteras de Iztapalapa, Coyoacán, Xochimilco, Tlalpan y Tláhuac, sector donde el año pasado se contabilizaron 35 homicidios dolosos relacionados con el ajuste de cuentas de estas bandas.

Información de inteligencia de la procuraduría local, recabada desde 2017, revela que el sector conocido como los Culhucanes (que comprenden las colonias San Francisco Culhuacán, Ampliación San Francisco Culhuacán, ex-Ejido de San Francisco Culhuacán, Culhuacán I-II y III, así como Culhuacán CTM) es disputada por dos familias al servicio de los grupos identificados como Los Pitufos y Los Rodolfos.

Con base en las declaraciones que familiares de las víctimas han dado a las autoridades de investigación a raíz de esa disputa, se sabe que los gatilleros de Los Pitufos es la banda de Los Molina, siete hermanos que buscan controlar la venta de drogas al menudeo; de entre ese grupo destacan Noé, Luis y Juan Carlos, presuntos autores intelectuales del multihomicidio del domingo pasado.

Los hermanos Molina le disputan el sector a Los Panchos (cuyo presunto líder es José “N”, conocido como Pepe, hijo de Pancho El Perro) , quienes una vez abatido Felipe de Jesús Pérez Luna El Ojos concretaron una suerte de “relación comercial” con Los Rodolfos, cuyo centro de operación se encuentra en Xochimilco.

El mercado por el que estos grupos han ejecutado a sus rivales son las zonas de antros, bares, restaurantes y las áreas turísticas.

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Esos sitios hasta hace dos años eran donde El Ojos dominaba. A su caída, los grupúsculos a su servicio empezaron a disputárselos.

Muestra de esto son las 12 víctimas registradas en los Culhuacanes durante los últimos ocho meses.

A Los Molina y Los Panchos se les relaciona con la agresión a los asistentes a una posada el año pasado en la colonia Aquiles Serdán, donde murieron tres personas y cuatro más resultaron lesionadas.

También se les señala por el ataque armado a un supuesto punto de venta de drogas en la colonia San Francisco en noviembre pasado, donde otras cinco personas murieron y, ahora, por el evento más reciente, donde actuaron con un modus operandi similar, dejando un saldo de siete personas muertas, hecho que las autoridades investigan.

Por deuda de drogas acribillan a siete. Sobre el ataque armado del domingo pasado en la plazuela de Culhuacán, que dejó a siete personas sin vida, dos gravemente heridas y dos más con lesiones menores, las autoridades de investigación sostienen como móvil principal un ajuste de cuentas entre Los Molina y Los Panchos. Establecieron también que el blanco principal era el narcomenudista conocido como El Mane, las otras seis víctimas, aunque tenían antecedentes penales, aparentemente fueron un “daño colateral”.

Derivado de las entrevistas con testigos, sobrevivientes y familiares de las víctimas, los agentes de investigación tomaron conocimiento de que El Mane, hasta agosto de 2018, era narcomenudista de Los Molina, con ellos adquirió una deuda de 100 mil pesos por droga que no les pagó, luego cambió de bando y se fue con sus antiguos rivales, Los Panchos.

La acción molestó a los hermanos Molina, quienes calificaron el acto como una traición, entonces le exigieron el pago de la deuda, pero El Mane les dijo que no tenía efectivo y les dio una camioneta Jeep Cherokee guinda de modelo reciente, pensando que sería suficiente para saldar la deuda, pero no fue así y sus agresores lo estuvieron cazando.

En la zona de Culhuacán, los vecinos conocían de la deuda y de la situación de El Mane, quien presumía su cercanía con El Pepe, hijo de Pancho El Perro, sintiéndose seguro en su colonia. Los testimonios detallan que llegaron a ejecutarlo en la misma camioneta que apenas en enero pasado les entregó a los hermanos Molina. Las cámaras del C5 identificaron el ingreso de los vehículos a la colonia de los presuntos homicidas, quienes se presume se encuentran en el Edoméx.

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