asesinos seriales de México
Foto: Archivo / EL UNIVERSAL

Ellos son los asesinos que causaron miedo e indignación en México

19/02/2020
15:20
Redacción
-A +A
“El Monstruo de Ecatepec”, "El Coqueto", "El Monstruo de Toluca", "La Mataviejitas", "El Sádico", "El Caníbal de la Guerrero" y "Goyo" Cárdenas han causado miedo por sus crímenes

Esta semana causó indignación el asesinato de la niña Fátima, de siete años de edad, quien fue encontrada dentro de bolsas de plástico en la alcaldía Tláhuac, el pasado 15 de febrero.

Este no es el único hecho que ha conmovido a la sociedad, pues en los últimos años ha ido en aumento el registro de homicidios y feminicidios.

El delito de feminicidio ha provocado que las mujeres se manifiesten en todo el país para exigir que las autoridades actúen ante la inseguridad. 

Por ello, EL UNIVERSAL hace un recuento de los asesinos que han marcado a México por el grado de violencia que ejercieron contra sus víctimas:

Lea también: Fátima y las casi 100 niñas y adolescentes que han sido asesinadas en la CDMX

Los asesinos de Fátima

El pasado 11 de febrero, una mujer, ahora identificada como Giovana, se llevó a Fátima, de 7 años, quien esperaba a su mamá en la puerta de la escuela Enrique C. Rébsamen. 

La menor estuvo desaparecida durante cinco días, pero sus restos fueron encontrados hasta el sábado 15 de febrero en la alcaldía Tláhuac. Según versiones de las autoridades capitalinas, la niña apareció desnuda y torturada.

Sin embargo, fue hasta el martes 18 de febrero que la Fiscalía reconoció a los plagiarios. Los primeros indicios detallan que Gladis Giovana Cruz Hernández fue quien se llevó a la menor de la escuela al domicilio que fue cateado; aparentemente se la entregó a Mario Alberto Reyes Nájera, quien la agredió sexualmente y después la asesinó. 

Lea también: Ellos son los buscados por el caso Fátima

“El Monstruo de Ecatepec”

Entre 2012 y 2018, Juan Carlos “N” pudo haber matado al menos a 10 mujeres, aunque él declaró que sus víctimas ascendían a más de 20, en Ecatepec. Juan Carlos y su esposa fueron detenidos cuando llevaban restos humanos en una carriola. La pareja también había vendido a una bebé de dos meses, hija de una de las víctimas.

También lee: El Monstruo de Ecatepec por dentro

"El Monstruo de Toluca"

El año pasado, los padres de Jessica, una chica de 23 años, reportaron su desaparición. Las investigaciones llevaron a las autoridades al domicilio de Óscar García Guzmán, quien ya se había escapado. En la casa se localizó el cuerpo sin vida de Jessica y de otras dos mujeres.

Durante su fuga, el feminicida publicó sobre sus crímenes en redes sociales, hasta que fue detenido luego de 37 días de búsqueda.

Después de ser capturado, Óscar confesó haber matado a su propio padre en 2006, así como a una cuarta mujer y al padre de ella.

Lea también: Red por los Derechos de la Infancia: en un año subieron 13% feminicidios de menores

"El Coqueto"

El 26 de febrero de 2012 se dio a conocer la detención de César Armando Librado Legorreta "El Coqueto", de 29 años, chofer de transporte público en el Valle de México, quien habría cometido ocho crímenes en los cuales violó a igual número de mujeres y asesinó a siete.

En entrevista con personal del Ministerio Público, "El Coqueto" confesó haber cometido los crímenes que se le imputaban: “violé a ocho mujeres, de las cuales maté a siete por miedo a que me denunciaran”.

También lee: ¿Qué pasó con?... "El Coqueto", el feminicida que violaba en un microbús

Días después de su captura, Librado Legorreta se fugó de las instalaciones de la Subprocuraduría de Justicia de Tlalnepantla donde permanecía detenido; sin embargo, luego de su escape al saltar de una ventana, sufrió una lesión que lo dejó cuadrapléjico.

En diciembre de 2012, en la Sala 7 del Juzgado de Control de Procesos y Juicios Orales, con sede en Barrientos, el juez Juan Arturo Velázquez Méndez dictó sentencia acumulada de 240 años de prisión al feminicida César Armando Librado Legorreta, además del pago de una multa de 700 días de salario mínimo por cada una de sus víctimas.

"La Mataviejitas"

En abril de 2005, la Procuraduría capitalina realizaba la búsqueda de un asesino serial que mataba a mujeres adultas mayores. EL UNIVERSAL dio gran cobertura a estos casos y publicó el retrato hablado de una persona que se disfrazaba de enfermera para cometer los asesinatos, y además informó sobre las detenciones de personas que no eran culpables.

El 25 de enero de 2006 se dio a conocer que gracias a una denuncia ciudadana, y tras ahorcar a una mujer de 82 años con un estetoscopio, se logró la detención de una mujer identificada como Juana Barraza Samperio.

Las investigaciones periciales detectaron que se trataba de la misma que había cometido al menos 17 homicidios y 12 robos en agravio de personas de la tercera edad, por lo que en marzo de 2008, el juez 67 penal, la sentenció a 759 años y 17 días de prisión.

El 26 de junio de 2015, luego de nueve años en prisión, "La Mataviejitas" contrajo nupcias dentro del Centro Femenil de Reinserción de Santa Martha con un hombre que también se encuentra recluido.

"El Sádico"

“Conquistaba homosexuales para plagiarlos y matarlos”, se leía en los medios en enero de 2006, cuando la entonces PGJDF logró capturar al exsargento primero Raúl Osiel Marroquín Reyes, de 25 años.

De acuerdo con las autoridades, Marroquín seducía a sus víctimas en Zona Rosa y los invitaba a su departamento en Andrés Molina Enríquez 4223, de la colonia Ampliación Asturias, donde fueron torturados y asesinados.

Su modo de operar era ubicar a sus víctimas haciéndose llamar Carlos; al llegar a su departamento los ahorcaba y después los descuartizaba para finalmente lanzarlos a la calle cerca del Metro Chabacano y la colonia Asturias.

Reconoció en su declaración ministerial que le era fácil llevar a cabo los secuestros: “No los escogía, ellos solos se presentaban, después los invitaba a mi departamento, iban por voluntad propia, y ahí los sometía”.

"El Sádico" fue sentenciado a 288 años de prisión por cometer seis secuestros y cuatro asesinatos.

"El Caníbal de la Guerrero"

El 8 de octubre del 2007, EL UNIVERSAL informó sobre la detención de José Luis Calva Zepeda, luego de que fue encontrado dentro de su departamento el cuerpo desmembrado de Alejandra Galeana Garavito, su pareja, quien se encontraba desaparecida. En la detención, Calva Zepeda intentó huir y se lanzó del edificio donde vivía, fue atropellado y trasladado al Hospital de Xoco debido a las lesiones que tuvo.

Las autoridades encontraron culpable a José Luis Calva por los asesinatos de tres mujeres, además fue acusado de cometer actos de canibalismo al encontrar uno de los cuerpos dentro de un refrigerador y tras revelar que comía partes de sus víctimas, pero no fue comprobado.

El 31 de octubre, la PGJDF dio a conocer la autobiografía del "Caníbal de la Guerrero", encontrada en su casa el día de su detención; ahí manifestaba los deseos suicidas que tenía desde la adolescencia.

Después de que personal de la Procuraduría capitalina indicara que el perfil de José Luis Calva era de un homicida serial y un sujeto que debe ser tratado como de alta peligrosidad por el alto riesgo social que representa, el 11 de diciembre del 2007, "El caníbal" se suicidó dentro de la celda que tenía en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente.

"El Goyo" Cárdenas

El 8 de septiembre de 1942, se leía en EL UNIVERSAL: “Cuatro muchachas asesinadas por un estudiante de Ciencias Químicas”;  se trataba de un joven de 28 años, de nombre Gregorio Cárdenas, quien había declarado ante las autoridades que había asesinado a tres sexoservidoras y una preparatoriana y las había sepultado en el número 20 de la calle Mar del Norte, colonia Tacuba, en la delegación Azcapotzalco. 

A 73 años de los asesinatos, este diario acudió al predio, donde fueron exhumadas las mujeres, aunque hay construcciones nuevas, las vías del tren y las casas que están a punto de caer, dan un aspecto tenebroso a la calle Mar del Norte, en la colonia Tacuba.

También lee: A unos pasos de la casa de Goyo Cárdenas... su árbol de granadas y la leyenda de la plaga de moscas

Una casa en obra negra con una puerta oxidada, aún causa miedo a los pobladores que vivieron en esa época: “Hasta hoy me da miedo pasar por aquí, no supe exactamente qué paso, pero sí que ahí vivía El Goyo”, dijo doña Mari, mientras volteaba de un lado a otro al estar frente a la casa.

Este asesino estuvo en la prisión de Lecumberri durante 34 años, hasta 1976 cuando obtuvo su libertad al ganar un amparo. En esa década, la Cámara de Diputados lo homenajeó por ser la muestra de la readaptación social y haberse podido reincorporar a la sociedad.

cev

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

Comentarios