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Edomex permanecerá en naranja ante estancamiento de la pandemia

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Gabriel O’Shea considera una tranquilidad el que no hayan subido los casos de terapia intensiva. Foto: JORGE ALVARADO. EL UNIVERSAL
Metrópoli 24/10/2020 01:36 Claudia González Actualizada 01:59

Toluca, Méx.— Desde hace tres semanas el Estado de México se encuentra en un estancamiento de la meseta de 11 semanas continuas donde se veía una desaceleración de los casos positivos de Covid-19, por lo que la entidad permanecerá en semáforo naranja, informó el secretario de Salud, Gabriel O’Shea Cuevas.

En entrevista tras participar en la conmemoración del Día del Médico, explicó que hasta el 23 de octubre la entidad registraba mil 680 personas hospitalizadas, 289 intubados, con un alza de 30 nuevos pacientes por día entre el 22 y 23 de octubre.

“Desde hace tres semanas no ha sido tan rápida la desaceleración como se veía antes, por lo que habla de un estancamiento que no se sabe cuándo terminará. Seguimos en semáforo naranja, debemos asumir las medidas preventivas, el riesgo es alto, no podemos bajar la guardia. Este virus está esperando para colarse, por eso debemos seguir la sana distancia, el lavado de manos, el uso de cubrebocas, pero si pueden, es mejor quedarse en casa”, afirmó.

Pese a reconocer un aumento en el número de casos positivos en los últimos 10 días, que derivaron en una ocupación hospitalaria de 43% en camas normales, dijo que no hay incremento en el caso de internados en terapia intensiva, que permanece en 27% de ocupación.

O’Shea Cuevas agregó que el crecimiento en el número de sospechosos no implica un rebrote sino un repunte, pues dentro de una pandemia es normal que incremente esa estadística y aclaró que el término “rebrote” se puede utilizar cuando los números han ido a la baja; sin embargo, en todo el país los casos se han acumulado cada vez.

Informó que el no haberse incrementado los casos de terapia intensiva brinda “algo” de tranquilidad, porque habla de que cada día el sector salud atiende mejor a los pacientes, pues es muy distinto haberse infectado del virus en marzo que en octubre, ya que al principio “no sabíamos nada, ni qué les dábamos o les poníamos. A través de estos ocho meses hemos aprendido con qué responde mejor el paciente y es la evolución natural de la enfermedad”.

 

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