Más Información
[Publicidad]
Juliana es el nuevo restaurante del chef Gerardo Quezadas, una propuesta diferente que tiene como principal misión satisfacer cualquiera de tus antojos, si no nos crees ponlo a prueba.
Entre luces, tapices y amplios espacios, el restaurante Juliana te recibe con una carta diseñada para cumplir antojos,
de esos que se traducen en un apapacho al corazón. “Juliana es poner en la carta de un restaurante todo lo que me gusta” señala Gerardo.

“En esta carta seguro encuentras la opción perfecta para satisfacer cualquier capricho de lo que te gusta comer”
. Y no dudamos ni tantito las palabras del chef, en este lugar puedes ir de fish and chips, hasta sopes, pasando por lasaña.
En medio de lo caótica que resulta nuestra bella ciudad, este lugar te introduce en una burbuja
(con un diseño bastante acogedor y vanguardista) , que te hace sentir como en casa y se convierte en el spot ideal para degustar relajado de cada bocado.

“Es el negocio que he tenido en mi vida, que ha nacido con el pie derecho más increíble”
nos comparte el chef Gerardo Quezadas.
“La comida también te lleva a un bienestar”, como opción fit, Juliana propone un menú funcional en el que dependiendo de tu actividad física, personalizan tu comida para complementar tu estilo de vida y mantenerte saludable.
Pero bueno, uno que otro día se puede satisfacer el feroz antojo que implica más folclor. Así que sin más preámbulo pasemos a esos platillos imperdibles en Juliana.

Para desayunar, la quiche de flor de calabaza con rajitas es prometedora, aunque Gerardo advierte que los chilaquiles verdes con cochinita son adictivos,
“son mis favoritos de la carta, definitivamente ocupan la posición número uno”.
Para la hora de la comida
te recomendamos optar por ropa flojita, la misión de satisfacer antojos podría ir a parar en un botonazo. Para el primer round la consentida de la casa, la sopa Juliana abre el banquete con alubias blancas, tocino y hortalizas.
Para el segundo round foodie, te espera un ceviche de hongos acompañado de setas y champiñones frescos,
por encima su respectiva cebolla y cilantro que apenas se bañan en aceite de oliva.
Para el tercer round ya te olvidaste de la dieta, y con justa razón porque los sopes de jaiba coronados con salsa verde cruda, lechuga y brotes de cilantro son perfectos para satisfacer el antojo garnachero
de cualquier chilango; Cuando crees que no puedes más, ya se asoma un emparedado de lechón horneado estilo yucateco que con una miradita te hace salivar.
Como es costumbre llega el dulce final, un panqué marmoleado de nutella se encarga de ponerle broche de oro a esta experiencia destinada a satisfacer todos tus antojos.
Dónde:
Calle Lago Zurich 245, Amp Granada, 11529 Ciudad de México
Costo promedio:
$250-$300
Noticias según tus intereses
[Publicidad]












