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Niddo, el lugar de moda para desayunar

Sin duda vas a querer regresar

Desayuna en Niddo
Foto: Diana Féito
Menú 13/01/2019 10:44 DIANA FÉITO Actualizada 10:45
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Un esponjoso pan marmoleado con chocolate llega a la mesa de reducidas dimensiones. Babka, le llaman. Se trata de un delicioso bollo de orígen judío, que pasa bien con un café caliente, pues el invierno me regaló una mañana fría. Ordeno un americano. Al primer sorbo, me veo obligada a preguntar sobre su origen. “Es de Chiapas, de Cafeólogo”, me dice Eduardo, uno de los sonrientes socios del lugar que, después, desaparece lentamente al ritmo de Amy Winehouse. A falta de un libro, que siempre es buena compañía, me entretengo observando los platos de las mesas contiguas y la silenciosa cocina abierta al otro lado del salón.
 

La carta se lee en pocos segundos. Todas y cada una de las opciones connota apapacho y, por si resulta importante, utilizan ingredientes orgánicos (que se reflejan en sus precios). Desde unos pancakes (a.k.a. hot-cakes) hechos con buttermilk, cubiertos con fruta de temporada, miel y queso ricotta; un shakshuka: huevo pochado con jocoque, jitomate y especias, que remite nuevamente influencia judía; hasta unos típicos y sabrosos chilaquiles bañados en salsa verde tatemada y chile morita, que suenan muy seductores.
 

Por recomendación, pido el latka de papa. Dícese de un pequeño círculo construído a base de papas ralladas fritas, cubierto por un huevo estrellado, coronado con lajas de jamón serrano y finalmente, un toque de hinojo (dicha descripción al cuadrado). Karen, la chef del local, es quien se encarga de llevar el desayuno a mi mesa. La presentación es impecable, por lo que no soy la única que se ve tentada a retratar sus alimentos. Acto seguido, rompo la yema para crear una cascada amarilla hacia la papa: la belleza de lo simple. La reminiscencia a los huevos rotos es inevitable. Aunque, siendo estricta, al huevo le faltó un poco de cocción y el nivel de sal en el plato me demandó un poco de agua o jugo recién exprimido. Lo cierto es que el lugar lleva poco más de un mes abierto, así que es comprensible. Niddo fue concebido de manera cuidadosa y es fácil darse cuenta a través de la planeación del espacio, el minimalismo del menú y la suma de ingredientes bien ejecutados. Además, el lugar le hace honor a su nombre, pues como pájaro que emigra y vuelve a su hogar, yo ya tengo ganas de regresar a probar más platos. Especialmente ese grilled-cheese sándwich que tanto he visto en Instagram.

Niddo
Dirección: Dresde 2, col. Juárez
Tel: 5525 0262 / Twitter: @_niddo
Horario: mar-sáb 8:00-12:30 y 1:30-18:00 hrs. dom 9:00-15:30 hrs.
Promedio: 250 pesos
 

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