Suscríbete

En este restaurante encontrarás una gran variedad de vinos

Hacienda los Morales ofrece una gran variedad de vinos nacionales y extranjeros

vino mexicano en Hacienda los Morales
Fotos: Cortesía
Menú 20/01/2019 18:26 CARLOS BORBOA Actualizada 18:27
Guardando favorito...

Primera columna del año: el precioso momento en que retomamos nuestra querida relación vínica.

He de confesar, querido lector, que había dedicado estos días a enlistar etiquetas que le permitieran seguir recorriendo los caminos de la vid durante la pesada cuesta de enero. Créame, las próximas entregas estarán colmadas de recomendaciones y sugerencias con perfecto balance sensorial, amplia capacidad de armonización y mínimo costo. Hoy, vamos a explorar un rumbo distinto.

Hace un par semanas decidí darme una vuelta por La Hacienda de Los Morales, espacio gastronómico que desde 1967 ofrece una singular visión de la cocina mexicana. Tan sólo en 2018, la Hacienda fue mi parada en una veintena de eventos y degustaciones asociadas a los vinos de España, Croacia, Uruguay, México... Sin embargo, hacía mucho que no me sentaba en alguna de sus mesas para simplemente comer y beber. Así, sin más. La experiencia fue sorpresivamente placentera.
 

Para cualquier fanático del vino, La Hacienda de Los Morales ofrece una divertida particularidad: la posibilidad de experimentar con caldos del Viejo y Nuevo Mundo, al compás de humildes y generosos sabores nacionales. En otras palabras, echarle diente a guisos de casa, picosos y especiados, de esos que reviven memorias junto a toda clase de fermentados de uva. ¡Sí!, en estos tiempos, en los que todo viene acompañado de motes como “contemporáneo” o “de autor ”, disfrutar un buen chilito relleno de picadillo con un blanco, rosado o espumoso adquiere gran relevancia, ¿A poco no?

Ahora bien. Si hablamos de etiquetas nacionales, este recinto es doblemente excitante. Confirmaba un par de cifras con Jairo Melchor y Jorge Agraz, sommelier y director de restaurante de La Hacienda: “más del 50 por ciento del vino que se sirve en las mesas del restaurante, es mexicano”. Este aspecto, lógicamente, ha obligado a la integración de un nutrido y diverso grupo de opciones vínicas, en el que pueden hallarse grandes y consolidadas casas productoras, pero también pequeñas vinícolas que hoy presumen su constancia y calidad productiva. Un aspecto importante, especialmente para un comedor que bien podría ser catalogado como embajada culinaria de esta Ciudad. Lo digo firme y claro.
 

“Carlos, ¿qué probaste que fue tan relevante?” Después de gorditas de cochinita pibil, pechuga de pato con frambuesas y un tazón de crema de calabaza de castilla, de esas que gritan “mamá” a cucharadas, me entregué a la experimentación junto a un picante y dulzón plato de romeritos con mole. El ensayo apuntó a cinco etiquetas nacionales: un espumoso seco del Valle de Guadalupe; un Chardonnay joven de Parras, Coahuila; un Chenin Blanc cosecha tardía, también bajacaliforniano; un rosado de Cabernet Sauvignon y un tinto de la misma uva con 12 meses de roble, ambos de Coahuila. Todo, por extraño que parezca, funcionó a distintos niveles; refrescando, exaltando, neutralizando, abatiendo… Una mesa lúdica siempre será digna de contar.

$ 280.00
VID MEXICANA
Casa Madero Chardonnay
Zona de producción: Valle de Parras, Coahuila, México.

Vista: paja pálido, limpio y brillante.
Nariz: cítrica, elegante y fina, con tonos de piña madura, fruta tropical y almendras. Un vino franco, de excepcional limpieza.
Boca: blanco untuoso, sabroso, con acidez vibrante, buen equilibrio alcohólico y largo final frutal.
 

 

Guardando favorito...

Comentarios

 
Recomendamos