“México es una sorpresa”, declaró el Papa Francisco poco antes del final de la última ceremonia litúrgica que ha oficiado en territorio mexicano. Foto CTV
En la ceremonia litúrgica en la que participaron 70 obispos, de los cuales 40 son mexicanos y 30 estadunidenses, el Obispo de Roma subrayó es necesario apostarle al arrepentimiento y a la conversión ante un contexto de autodestrucción
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Cerca de la línea entre México y Estados Unidos, el Papa Francisco habló de la crisis humanitaria que en los últimos años ha significado la migración de miles de personas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado. Foto Reuters
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Ante más de 220 mil personas que llegaron desde la madrugada y aguantaron el calor y los intensos rayos del sol, les dijo: “No podemos negar la crisis humanitaria que en los últimos años ha significado la migración de miles de personas". Foto AP
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“Esta tragedia humana que representa la migración forzada hoy en día es un fenómeno global. Esta crisis, que se puede medir en cifras, nosotros queremos medirla por nombres, por historias, por familia. Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado". Foto Yadín Xolalpa/EL UNIVERSAL
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El obispo de Roma les dijo a los ahí reunidos entre los que se encontraban más de dos mil migrantes invitados, más lo que llegaron por separado, “Frente a tantos vacíos legales, se tiende una red que atrapa y destruye siempre a los más pobres. No sólo sufren la pobreza, sino que encima sufren estas formas de violencia". Foto Yadín Xolalpa/EL UNIVERSAL
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Francisco pidió “llorar por la injusticia, llorar por la degradación, llorar por la opresión. Foto Especial
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Durante más de ocho horas la gente esperó al Papa en las antiguas instalaciones de la feria del Chamizal, en Ciudad Juárez, Chihuahua. Foto Especial