Tijuana.- Restaurantes en Baja California se preparan para recibir a turistas estadounidenses que celebrarán el 4 de julio, Día de la Independencia, en suelo azteca, luego de que el gobierno de California –Estados Unidos- ordenó cerrar nuevamente negocios debido a un repunte de contagios de Covid-19 en esa región.

Autoridades locales en los puertos fronterizos de municipios en estados como Sonora y Tamaulipas incluso optaron por cerrar sus fronteras como medida preventiva, mientras que en esta entidad sólo el gobierno de Mexicali decidió colocar filtros sanitarios para revisar el ingreso de quienes viajan desde la Unión Americana hacia México.

Mientras que cada autoridad aplica su propia política de resguardo, el Ayuntamiento de Tijuana decidió dar la bienvenida a los residentes estadounidenses, una decisión a la que se sumaron negocios en Playas de Rosarito y Ensenada que proyectan aprovechar la celebración para reactivar su economía pese al escenario de la pandemia.

Por ejemplo, Papa’s & Beer, un emblemático bar al aire libre situado justo a las orillas del océano Pacífico en la ciudad rosaritense que tradicionalmente reciben a cientos de jóvenes que llegan desde Estados Unidos para vacacionar con cerveza en mano, conocidos como spring breackers, ya había alistado su programación para este fin de semana.

No solo advertía su reactivación de operaciones desde sus redes sociales con una serie de publicaciones en las que convocaban a una fiesta por el “4 the July”, también abrieron una página en ingles dirigida al mercado del otro lado de la frontera, principalmente California que es el estado que colinda con Baja California.

Un “weekend scape”, un escape de fin de semana, se leía en la publicidad adornada con listones de la bandera estadounidense, en el que ofertaban un paquete que incluía comida, bebida con y sin alcohol a unos cuantos metros del mar, en un área abierta con un toro mecánico.

La invitación y reapertura del bar causó indignación de la población que obligó al Gobierno del Estado, a través de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), a clausurar el sitio debido a que no tienen publicidad para la prevención del Covid-19, no cuentan con aviso de funcionamiento, ni certificado de fumigación ni bitácora de “sanitización” del establecimiento.

Además, según un comunicado de prensa de la dependencia estatal, los andamios están sobre una viga de forma insegura, no cuentan con anuncios para el correcto lavado de manos y no tienen delimitaciones para mantener la sana distancia, motivos por los cuales se procedió a la suspensión total del establecimiento.

Aunque la clausura fue realizada el jueves pasado para el viernes personal del gobierno local quitó los sellos de clausura, para autorizar las actividades del bar, que según un aviso del propio negocio, tendrá capacidad para solo 30% de su espacio y mantendrá las medidas sanitarias que condicionó la autoridad, además de cambiar su giro de alcohol a restaurante bar.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Miguel Ángel Badiola, respaldó tanto la decisión del gobierno de Tijuana como el de Ensenada y Mexicali, el primero de mantener sus puertas abiertas sin filtros y el resto por sus restricciones, hacia con los visitantes.

“Lo que estamos viendo con los vecinos de Estados Unidos es porque aquellos negocios sí le aflojaron, te puedo decir que en el caso de Tijuana, por ejemplo, las medidas son mucho más rigurosas y un ejemplo es que el 15 de junio abrimos y no se ha visto ningún repunte en la ciudad”, aseguró.

vare/rcr

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