Zacatecas.- Aunque su viaje de graduación de nivel primaria ya estaba pagado y su vestido comprado para el festejo de fin de cursos, todo fue cancelado por la pandemia y la pequeña Mariana Aseret, de 12 años de edad, tuvo que despedirse de maestros y alumnos por medio de una emotiva celebración virtual.

No hubo abrazos, solo stiker de caritas felices y tristes, pero Marianita no pudo contener las lágrimas cuando veía que se acercaba las palabras de despedida de sus compañeritos y sus maestros, ya que el próximo ciclo escolar comienza sus nuevos estudios de secundaria.

Teresa, madre de Marianita, comenta que los preparativos para el anhelado campamento de fin de cursos comenzaron desde hace un año, ya que en el centro educativo privado en el que estudia su hija en la capital de Zacatecas, cada que egresa una generación se organiza un campamento a Santa Úrsula en San Luis Potosí.

Desde octubre del año pasado comenzaron a pagar el dinero del viaje que se dividió en cuatro parcialidades que culminaron el mes de marzo de este año, justo cuando se declaró la alerta sanitaria , aunque Teresa refiere que ella se anticipó al pago, porque son su aguinaldo liquidó por completo el viaje, además de que le escogió el vestido de graduación, mismo que sigue sin estrenar.

Sin embargo, al ver que la pandemia se extendía y cuando las autoridades educativas en el estado mandataron que el ciclo escolar 2019-2020 se iba a concluir a distancia y suspender todo evento de fin de cursos presenciales, los padres de familia sabían que la prioridad era la salud de sus hijos y no ponerlos en riesgo, así que se pusieron en comunicación vía virtual y se determinó posponer el viaje que ya estaba pagado para la primavera de 2021.

A partir de que se dio esa noticia, Marianita comenzó a estar sensible y lloraba mucho, porque sentía que no tendría graduación ni campamento, pero sobretodo no podría despedirse de sus amigas de clase, aunque este evento no podía pasar tampoco desapercibido y las autoridades escolares le notificaron que sí habría ceremonia de fin de cursos y una misa de acción de gracias, ambas serían vía remota.

La indicación que tenían los alumnos de sexto era que se iban a conectar este viernes a las 8:00 en una sala virtual del grupo y debían portar sus uniformes, así ya que Marianita muy contenta se levantó desde temprana hora para arreglarse y estar a tiempo en esa última sesión escolar con todos sus compañeros y decir esa frase de “presente” cuando se hiciera el pase de lista y la notificación de certificados.

Luego de desarrollarse la misa y la ceremonia solemne, llegaba la etapa final de las palabras de despedida de un representante de los alumnos que hicieron un nudo en la garganta y Marianita veía conmocionada y nostálgica mientras veía fijamente la pantalla de su computadora hasta el fin de la sesión grupal.

Y para alegrarle el dìa, su mamà decidió entregarle un hermoso arreglo floral, acompañado de un desayuno que disfrutó con sus abuelos, ya que ellas viven con ellos, pero no podían estar presentes todos sus familiares, debido a que algunos de sus tíos son médicos y desde hace dos meses que no los ven, porque no quieren visitar a los abuelos ya que son de la tercera edad, hipertensos y diabèticos.

Marianita dijo que ella se había visualizado en su viaje, pero también sabe que la pandemia es un asunto delicado y todo mundo debe quedarse en casa para tener salud y a pesar de la situación dijo sentirse feliz por ver a sus compañeros y por estar con su familia festejando su graduación.

A la par comenzaron a inundar una serie de videos vìa whatsapp y felicitaciones en Facebook, ya que un dìa antes Tere pidió le ayudaran alegearle el día a su hija que estaba muy sensible y triste por estar en aislamiento total, así comenzaron a caer decenas de felicitaciones que emocionaron a Marianita, quien no paraba de sonreir por la muestras de cariño vìa digital.

vare/rcr

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses